La violencia callejera volvió a las calles de varias ciudades haitianas, entre ellas Puerto Príncipe, donde miles de personas se manifestaron contra las elecciones y el Gobierno, a seis días de la segunda vuelta de los comicios presidenciales.

Algunos de los participantes en la protesta lanzaron piedras contra diversos vehículos y el mobiliario urbano y, además, quemaron neumáticos y varias calles principales fueron bloqueadas con piedras.

La manifestación fue convocada por la oposición política haitiana en contra del fraude que consideran se cometió en las dos citas electorales del país en 2015.

La primera vuelta de las presidenciales se celebró el 25 de octubre y como resultado de las mismas deben concurrir este domingo el candidato oficialista Jovenel Moise y el opositor Jude Celestin.

Celestin ha reiterado en numerosas ocasiones que no se presentará a las mismas, aunque hasta el momento no ha comunicado oficialmente su decisión al Consejo Electoral Provisional (CEP).

La manifestación, que llegó hasta las cercanías del Parlamento, fue fuertemente vigilada por la policía.

La oposición llevaba varias semanas sin convocar una protesta callejera.

La marcha se produce solo horas después de que desconocidos quemaran esta madrugada varias oficinas electorales situadas en el norte del país.

A lo largo de la misma se pudieron oír llamamientos a "una revolución" para sacar del poder al presidente, Michel Martelly, quien deberá entregar el gobierno el próximo 7 de febrero, el mismo día en que se iniciará el carnaval, según informó hoy el Gobierno.

Assad Volcy, secretario del partido opositor haitiano Pitit Dessalines, uno de las convocantes de hoy, hizo un llamamiento al pueblo "para protestar en todo el país".

"Hoy llegamos a la fase final del presidente Martelly. El CEP tiene que irse para que un gobierno de transición pueda organizar elecciones libres y democráticas", dijo hoy a los medios.

Por su parte, el candidato oficialista, Jovenel Moise, invitó a los haitianos a participar masivamente en las elecciones.

"Por un Haití fuerte, por un mejor futuro llamo a todo el pueblo a participar en este evento histórico", dijo hoy Moise en una conferencia de prensa en la que no se permitieron preguntas.

A seis días de las elecciones el candidato oficialista dijo que está preparado para las elecciones "y tomar el mando del país".

"Para mí el país es lo más importante. Ellos (la oposición) tienen miedo, ya que somos fuertes y nuestra campaña está avanzando muy bien. Espero que todos acudan a votar y cumplir con su deber para sacar a Haití de la miseria", agregó en la breve rueda de prensa.

"Tenemos que dar prioridad al país y no al interés personal. Estoy llamando a todos a votar en las elecciones y elegirme como el próximo presidente para mejorar la situación del país. Estoy convencido de que el pueblo haitiano sabe lo que quiere", concluyó.

A su vez, condenó la quema de varias oficinas del CEP, en varias localidades del norte del país.

Aunque la incertidumbre reina a escasos días de los comicios, el CEP ha iniciado la planificación de la distribución del material electoral para una cita con las urnas que costará, según cifras oficiales, 90 millones de dólares, una cantidad elevada en un país que pasa por serias dificultades económicas.

La oposición tiene previsto continuar con las movilizaciones estos días.

En medio de la crisis política el CEP, consejo encargado de organizar los comicios, vive su propio calvario y en los últimos días han renunciado dos de sus nueve miembros y otro fue suspendido por presuntamente aceptar un soborno.

El fantasma del aplazamiento ha provocado que el ambiente electoral sea prácticamente nulo en las calles de Puerto Príncipe, donde sus ciudadanos realizan sus actividades normales, aparentemente, ajenas a la crisis política que afecta el país.

Los comicios debieron realizarse el 27 de diciembre pasado, pero la oposición haitiana presionó a Martelly para que no se celebrara con el argumento de que en la primera vuelta se cometió fraude a favor de Jovenel Moise y en perjuicio de Celestin.

Las dudas de la oposición sobre los resultados de esas elecciones, que se celebraron junto a las locales y a la segunda vuelta de las legislativas, obligaron a Martelly a crear una comisión independiente para evaluarlos y, tras varios días de reuniones, la misión estableció que hubo "serias" irregularidades en ese proceso.