“Él no nos gusta”, dice Hortencia Villegas, de 32 años, una de los tantos cientos de residentes legales, la mayoría mexicanos, que se reunieron este fin de semana pasado en Denver. El objetivo: recibir ayuda para apurar el proceso de conseguir la ciudadanía estadounidense, algo que Villegas nunca buscó.

Ahora  tiene un motivo mayor. “Quiero votar para que Donald Trump no gane”, dijo al The New York Times.

Las elecciones presidenciales de noviembre en Estados Unidos contarán con la participación de más de 13 millones de electores latinos, casi dos millones más que en 2012, de acuerdo con estimaciones publicadas hace unas semanas. De los 8.8 millones de latinos que podrían optar a la nacionalización, 2.7 millones son mexicanos.

“Mucha gente está abriendo sus ojos debido a todo lo negativo que Donald Trump podría traer”, dice Miguel Garfío, esposo de Hortencia Villegas. La familia está establecida en Estados Unidos, donde tiene una empresa de construcción en Denver que emplea a 18 personas. Contrariamente a la descripción de Trump, ninguno de ellos tiene antecedentes criminales, dice Garfío.

El voto de los latinos, hasta ahora, ha sido una incógnita en las primarias presidenciales, pero en caso de que Donald Trump gane, según datos de la Asociación Naconal de Electores Latinos, en Estados Unidos viven 27.3 millones de latinos que están habilitados a votar, casi la mitad de ellos pertenecientes a la llamada ‘Generación Y’, que alcanzó la mayoría de edad alrededor del año 2000.

Si en la actualidad viven en Estados Unidos unos 53 millones de latinos, las proyecciones indican que ese total aumentaría a 86.7 millones en 2035 para alcanzar unos 128.8 millones en 2060.