Hace 25 años, Marco Gutiérrez tenía una meta en la vida: ser como el grupo “Los Bukis”. Migró de México hacia Estados Unidos y conquistó el “Sueño Americano”… ahora quiere ver a Donald Trump convertirse en presidente.

Marco Gutiérrez es fundador de la organización “Latinos For Trump”, con la que hace campaña en favor del candidato presidencial republicano, quien ha destacado por sus comentarios racistas contra los latinoamericanos, especialmente contra los mexicanos.

¿Cómo te conquistó el mensaje de Donald Trump?

– No es tanto por la persona, sino por lo que he vivido. Yo soy una persona que trabajó muy duro para conquistar el sueño americano. En los últimos nueve años perdí todo. Yo llegué a ser un millonario en la industria de bienes y raíces y lo perdí todo en 2007 con la recesión.

Siento que Trump tiene la experiencia, la sabiduría específica y habilidades únicas para componer la economía. Sabe cómo generar entusiasmo para que la gente lo siga.

Aparte que ya estoy cansado de lo que hizo Obama. Él inició una economía que nos lleva al socialismo. Él se apoderó del sector de salud, de vivienda, de nutrición. Incluso decían “Obama quiere tanto a los pobres que hizo más”.

¿Cuánto tiempo y esfuerzo le dedicas a la campaña?

– Mira [risas] yo pienso que ya debería pasarle la factura a Donald Trump. Factura grande. Pienso que estoy invirtiendo un 70% de mi tiempo. Pero a la vez, es tiempo que yo tengo. Mi ingreso es 20% de lo que era hace siete años.

¿Y en dinero?

– Hasta ahora, unos cuatro mil dólares.

Yo soy un hombre de negocios. En realidad no siento que estoy haciendo una inversión que no me va a dar resultados. Sé que con la posición en la que Internet me ha puesto puedo hacer una franquicia de tacos -ya tengo dos o tres inversionistas que están dispuestos a trabajar conmigo. Es un negocio de unos tres millones de dólares en los próximos años.
Los obstáculos de ser migrante ilegal

¿Cómo llega Marco Gutiérrez a Estados Unidos?

– Llego a Estados Unidos en 1991. Llegué involuntario. Mis padres ya habían venido en cuatro temporadas. Estaban todo el año y regresaban a México en Navidad. Realmente, mis hermanos y yo venimos a encontrarlos porque la familia estaba separada.

¿Entraste de manera ilegal?

– Sí, pero mis padres ya habían aplicado para nuestro proceso de petición de familia, ya estaban aprobados. Crucé el cerro como la mayoría de personas, pero sabiendo que en seis meses o en un año ya iba a tener mi permiso. A los dos años salgo al punto fronterizo de El Paso, Texas, por mi sello de migración y ya entro por la puerta grande que dice Donald Trump.

¿A qué te dedicabas cuando llegaste?

– Mi intención, a los 17 años, siempre fue terminar la escuela y regresar a México. Tienes el país en el corazón. Pero a los tres meses yo conocí a mi esposa en la high school. Mi esposa aprende español, yo aprendo inglés. Después fui a un colegio comunitario y estudié recording arts. Mi sueño era ser como “Los Bukis”.

Encuentro los obstáculos que todo migrante tiene. Existe un choque cultural. Comienzas a adaptarte a la cultura. Lentamente tu dinámica comienza a cambiar: me alejo de los deportes en español, a hablar en inglés, a comer hamburguesas.

¿Es posible el muro entre México y Estados Unidos que Donald Trump propone?

– El muro es tan posible como la Pirámide de Egipto. Estoy a favor del muro. Estoy a favor de que haga una pirámide y de que haga un río con pirañas y cocodrilos. Porque de todas maneras, a los mexicanos no los vas a detener.

Los mexicanos van a poder viajar libremente a Canadá y pueden entrar por allá.

Eso del muro le ha ayudado a Trump para que un sector de los americanos sientan que están protegidos. El muro en verdad, después de seis meses de darle vueltas, es psicológico.

¿Qué sientes cuando Trump propone deportar a todos los migrantes ilegales?

– Te mentiría si te dijera que no siento nada. Los ilegales también tienen derechos. Mi intención es negociar por ellos una vez que Trump gane.

Trump íntimo

¿Conoces personalmente a Donald Trump?

– Le he conocido dos veces. No he platicado con él, pero le he dicho “hola” y él sabe quién soy. Sobre todo después de que hice esos comentarios de “taco trucks” en cada esquina, la campaña tuvo como dos semanas de crisis porque trataron de contener ese hashtag. Estuvo de trending topic por casi dos semanas. La campaña me pidió que por favor limitara mis entrevistas.
Hay una desconexión. No nos entienden como cultura.

Los escándalos de agresiones sexuales de Donald Trump, ¿cómo los perciben ustedes?

– Desde Latinos por Trump, yo lo veo así. Los mexicanos tratamos a nuestras mamás de lo peor, pero si las ofenden; nos hacen enojar. La cosa es: el que esté libre de pecado, que tire la primera piedra. ¿Cómo nos podemos poner a pensar en la vida privada de esta persona de hace 10 años o 20 años en el caso de Alicia Machado?

Siento que es un ataque más para distraer de los asuntos reales que existen. Siento que están tratando de atacar el carácter, más que atacar la habilidad y la voluntad.

Después de estos ataques, ¿has encontrado arrepentidos de votar por Trump?

– Definitivamente. Incluso, dentro de Latinos por Trump. Yo perdí una mano muy grande que tenía aquí. Son gajes del oficio porque conforme va llegando la hora, la presión comienza a acumularse. Aquí es donde los niños se separan de los hombres.

Voto latino

¿Qué le respondes a alguien si te intenta discriminar en un rally de Donald Trump?

– Ahorita, hasta me tienen miedo. En la Convención Nacional Republicana, yo era uno de los únicos tres que eran totalmente latinos, migrantes. Me saludaban y era algo de “gracias, estamos en la batalla”. Si me llega a discriminar un loco, les respondo. Alguien tiene que decirles a los americanos: “Ya estamos aquí”. Ellos ya van a ser minoría. Esos jueguitos ya no van. A los que me han discriminado les digo “Cálmate porque vas a trabajar para mí o para uno de mis hijos”.

El que yo apoye a Trump no quiere decir que yo no apoye a mi comunidad. No quiere decir que yo estoy 100% con Donald Trump. Va a ganar y alguien tiene que estar ahí para decirle “mi cultura no se va a dejar”.

¿A qué rechazo te has enfrentado por ser un latino que apoya a Donald Trump?

– Tengo un cliente que sus hijos me dicen que me van a pegar. Mi hija tiene 14 años y apoyaba a Bernie Sanders. Discutimos bastante. Ella siempre me contradice.

¿Qué piensas de mexicanos como Vicente Fernández, Los Tigres del Norte o Marco Antonio Solís cuando apoyan a Hillary Clinton?

– Me da coraje. Son personas que se deberían de morder la lengua. Ellos han barrido dinero de Estados Unidos. Ellos faltan a su integridad al momento de hacer pensar que todos los hispanos están a favor de Hillary.

¿De qué se quejan los Tigres del Norte si su música es para narcos?

Quisiera tenerlos en frente para decírselos. A Vicente Fernández le voy a mandar una andadera y unos pañales. Marco Antonio Solís es más calmado.

¿Vas a votar el 8 de noviembre?

– Sí. Ya tengo mi boleta, pero dicen que es mejor ir. Me gustaría estar en Nueva York el 8 de noviembre porque va a haber una fiesta muy grande.

¿Qué va a hacer Marco Gutiérrez el 9 de noviembre?

– Voy a ir a cobrar mi apuesta. No he apostado con dinero, he apostado con mi vida. Pienso comenzar a capitalizar todos esos esfuerzos que he hecho. Nunca había puesto tanto de mí en algo.