Los residentes de la Urbanización Italia y sectores aledaños se ayudan unos con otros para cruzar la autopista San Isidro, principal vía de acceso al sector.

Los motoristas se han convertido en semáforos y los Agentes de la Autoridad Metropolitana del Transporte, (Amet) “brillan por su ausencia”, en una autovía donde desde hace más de tres meses el Ayuntamiento de Santo Domingo Este, en conjunto con el Ministerio de Obras Públicas, inició un proceso de ampliación.

Hace 17 años Vidal Ramírez, vendedor de “mamajuana”, ve ir y venir cientos de carros desde su pequeña empresa. Hoy, testifica que este proyecto de remodelación tiene en sobresalto a más de uno por el peligro que representa esta autopista que conecta con las avenidas Las Américas, La Ecológica, La Charles De Gaulle y La San Vicente de Paúl.

“Reconozco que es favorable este arreglo, sin embargo,  han hecho cosas que no vienen al caso”, dice “Mamajuana”, quien en el tiempo que lleva esta obra ha presenciado entre cuatro y cinco accidentes automovilísticos, incluso, atropellos a transeúntes.

Aunque se observan trabajadores, los motoristas de zona coinciden en que la obra, valorada en RD$200 millones, “va lenta”, en tanto que, según declaraciones del ASDE en julio, la ampliación se habrá terminado para finales de este año.

También subrayan que en los últimos meses han presenciado dos choques de consideración en esa vía.
“He tenido que llamar varias veces al 911 por accidentes”, expresa Orlando Peña, dueño de una tienda de repuestos de carros en frente de la Plaza Coral Mall.

“Esto está feo”, comenta Miriam Linares, señora que desde hace ocho años reside en la Urbanización Italia, y se queja por el tiempo que se han demorado con la intervención de la autopista.

A los choferes la bola también les pica cerca. Para Ramón Hernández, esta construcción que define como un caos “no está lenta, está lentísima”. La luz y la acumulación de agua constituyen otro de los inconvenientes que resultan del proyecto.

“Se supone que están haciendo una estructura diferente a la anterior. Yo veo que están haciendo lo mismo.  Se ha hecho un trabajo malísimo”, señala Hernández, mientras se refiere a unas superficies de cemento en medio de la calle que afectan tanto a conductores como a peatones, y que según él, representan “un muerto seguro”.

Aunque las personas entrevistadas alegaron desinformación sobre lo que se quiere realizar en esta vía, se observa un gran espacio para la creación de seis carriles hasta el momento divididos por tablas, cintas y tanques amarillos adornados de polvo.