La Casa Blanca celebró hoy una ceremonia en la que 15 personas recibieron la ciudadanía estadounidense para conmemorar el medio siglo de vida de la Ley de Inmigración y Naturalización, que eliminó un sistema discriminatorio de cuotas por países.

"El camino es fácil, no es caro, lo puedes hacer tú mismo", explicó sobre el proceso hacia la ciudadanía Iván Alberto Marinkovic, un chileno que llegó en 2002 al país y desde hoy, tras el acto en la Casa Blanca, es también estadounidense.

Votar "es una de las cosas que más me atrae de ser ciudadano", detalló Marinkovic, de 49 años, y recordó que no falló ninguna de las 9 preguntas que le hicieron en el examen para obtener la ciudadanía, una de ellas "bien fácil" porque era sobre "qué mar está en el oeste" de EEUU.

Osmin Arnoldo Díaz, de 33 años, llegó con sus padres al país procedente de El Salvador y hoy también se convirtió en ciudadano estadounidense, algo que para él supone tener el "beneficio" de poder votar y "representar" a su "gente", a los hispanos.

"Los hispanos nos tenemos que dar a conocer en este país, tener voz", dijo Díaz

Por ello, instó a todos los latinos a "que se animen, que no tengan miedo", porque el proceso para ser ciudadano "no es difícil" y no es necesario hablar ni escribir "perfectamente" inglés.

La ceremonia de hoy en la Casa Blanca estuvo encabezada por el subsecretario de Seguridad Nacional, Alejandro Mayorkas; el director del Servicio de Inmigración y Ciudadanía (USCIS), León Rodríguez; y el historiador y autor Taylor Branch, ganador del premio Pulitzer.

El acto sirvió para conmemorar el aniversario número 50 de la Ley de Inmigración y Naturalización (INA, en inglés), firmada el 3 de octubre de 1965 por el entonces presidente, Lyndon Johnson, al pie de la Estatua de la Libertad en Nueva York.

Con esa ley quedó eliminado un sistema de cuotas por países considerado discriminatorio y que favorecía a los inmigrantes que llegaban de Europa en detrimento de otras regiones como Asia y Latinoamérica.

A partir de entonces se implantó un sistema de visas que da preferencia a la reunificación familiar y a los inmigrantes con altas cualificaciones, y que sigue vigente hoy.

Según un reciente informe del centro de estudios Pew, en 1960 un 84 % de los inmigrantes que vivían en EEUU habían nacido en Europa o Canadá, frente al 6 % con origen mexicano y un 3,8 % asiático.

En 2013, los inmigrantes nacidos en México eran el grupo más numeroso (28 %), seguidos de los asiáticos (25,8 %), los procedentes del resto de Latinoamérica (24 %) y los europeos y canadienses (14,2 %).

Otro estudio del Pew, divulgado hoy, prevé que en el año 2065 habrá en EEUU unos 117 millones de personas más que ahora, sin un grupo racial o étnico que predomine como la mayoría blanca en la actualidad, y uno de cada tres estadounidenses será inmigrante o hijo de padres inmigrantes.

El presidente de Estados Unidos, Barack Obama, reivindicó el sábado la lucha por lograr una reforma migratoria en el país en coincidencia con el aniversario de la ley INA.

En un comunicado, Obama recordó que hace 50 años republicanos y demócratas "se unieron" para aprobar aquel texto por su deseo de "expandir oportunidades para todos" y para estar "a la altura" de la herencia de Estados Unidos como nación de inmigrantes.

El mandatario reiteró su compromiso con "luchar por una legislación para una reforma migratoria, integral y de sentido común, que cumpla con las necesidades del siglo XXI", ayude a hacer crecer la economía y esté a la altura de los ideales estadounidenses.

En septiembre, el Gobierno lanzó una campaña para fomentar que los hasta 8,8 millones de inmigrantes en situación regular en el país que se calcula que son elegibles lleven a cabo el proceso para obtener la ciudadanía estadounidense.

La campaña "Stand Stronger" ("Sé más fuerte") fue presentada en un vídeo el propio Obama y cuenta con "embajadores" como el cocinero español José Andrés (naturalizado estadounidense), la actriz Diane Guerrero o el cantante Dave Matthews.