El director de la Dirección General de Tránsito Terrestre (DGTT), Luis Terrero, opinó que los tribunales que se crearon con la finalidad de sancionar las infracciones que se cometen contra la ley 241 no funcionan, y calificó la norma de rotundo fracaso.

El director de la DGTT recordó que el tribunal que funciona en el edificio que aloja la Autoridad Metropolitana de Trasporte parece un mercado.

En el sistema de Tránsito Terrestre aparece registrado cuando un ciudadano es objeto de una multa, pero ese no es motivo para negar la renovación de la licencia porque la ley no lo establece, y más aún cuando esa sanción no proviene de un tribunal competente.

"Hay una sentencia del Tribunal Constitucional que establece que solamente cuando hay una sentencia de un tribunal competente se le puede negar un papel de buena conducta a un ciudadano, porque además esas multas son administrativas y no producto de una autoridad judicial con competencia para ello", preciso Luis Estrella.

En su opinión, en el país se debe crear el Ministerio de Tránsito, Transporte y Seguridad Vial, para albergar a todas las instituciones que interactúan en el sector y que se encuentran dispersas, muchas veces haciendo funciones comunes o que son competencias de otras instancias.

"Y todas esas instituciones que tienen que ver con tránsito y transporte convertirlas en direcciones generales apéndices a ese ministerio, y eso nos evitaría esa burocracia porque en, definitiva, la ley vigente establece que todo lo que tenga que ver con tránsito y transporte tiene que ser manejado por la Dirección General de Tránsito Terrestre", acotó.

Además, criticó el desmantelamiento del que ha sido objeto la institución que dirige, y todo ello se ha hecho en violación a la ley 241, la cual establece que la DGTT es la institución responsable de todo lo que tiene que ver con tránsito y transporte en la República Dominicana.

El licenciado reveló que, de más de un 1,600,000 motociclistas que circulan en el país, apenas 50,000 de ellos cuentan con la licencia de conducir ya que, al someterse al examen teórico, el 90 por ciento de ellos se quemaba debido a su bajo nivel de escolaridad.

En vista de esa situación, varias asociaciones de motoristas le visitaron en el año 2011 para que cambiaran esa prueba por una serie de charlas sobre educación vial, pero cuando tal cosa se puso en práctica se redujo la cantidad de conductores de motocicletas que acudían a obtener su licencia de conducir.

Ese comportamiento explica claramente que en el país lo que hay es un problema de tipo cultural y de aplicación de la ley, debido a que los motoristas entienden que ellos pueden manejar sin licencia.

"Como saben que no hay una fiscalización adecuada, y sabe que no le va a pasar nada, ellos realmente no le temen a las fuerzas represivas, entienden que si lo hacen no va a ver graves consecuencias, que le pueden poner una multa, la pueden ir acumulando y en definitiva siguen circulando", agregó el director de la DGTT.

Afirmó también que hay más de 50,000 vehículos chatarras, la mayoría operando en el transporte de pasajeros en el Gran Santo Domingo, situación que, además de la contaminación ambiental que genera, contribuye al taponamiento vehicular que se registra en esta demarcación, lo que constituye uno de los grandes problemas de fondo que tiene el sistema de transporte en la ciudad capital.

Más tarde o más temprano "se deben sacar esa chatarras de circulación y sustituirlas por autobuses modernos" y aclaró que lo que se conoce como la revista del vehículo no da derecho de circulación, esas prerrogativas las da la DGTT cuando otorga las placas y los marbetes.

Sin embargo, la gran mayoría de esas chatarras se desplazan con revistas falsificadas, por lo que ya son a otras instancias del Estado a las que le corresponde actuar sobre el particular.

La única medida que se podría tomar con esas chatarras es sacarlos de circulación, y sustituirlos como existe en toda parte del mundo, y que se haga sobre la base de acuerdo de transparencia y que eso pase a resolver ese grave problema.

Estrella explicó, para dar idea de la magnitud de la problemática general que enfrenta el transporte y tránsito en la capital dominicana, que existe un promedio de 2.5 vehículos por persona.

Sobre los accidentes de tránsito aclaró que, aunque el país está por encima de la media de la región de América Latina en cuanto a muertes se refiere, no es cierto que la República Dominicana es donde se produce la mayor cantidad de fallecimientos por dicha causa, estado países como Venezuela y México muy por encima en esas estadísticas.

En cuanto al tema de los conductores de camiones articulados dijo que espera la modificación de la ley contemple un examen psicológico a esos conductores como requisito previo a la entrega de una licencia, ya que hasta ahora lo único previsto en la actual norma es un examen teórico y otro práctico, más el chequeo de la vista.