Una aparición fugaz de Donald Trump en la tarima causó euforia entre los miles de asistentes el lunes en la noche a la segunda sesión de la Convención Nacional del Partido Republicano.

Se trató de un preámbulo, un pedacito del bizcocho, para emocionar a un electorado que ansía verlo ya en el Despacho Oval dentro de la Casa Blanca. No dijo nada de su campaña, no habló de política ni hizo ningún insulto. Sólo se limitó a presentar a su esposa –la tercera–, Melania Trump, quien de inmediato llegó al escenario vestida de crema.

“Después de vivir y trabajar en Milán y París, llegué a la ciudad de Nueva York hace veinte años, y vi tanto las alegrías como las dificultades de la vida diaria. El 28 de julio de 2006, orgullosa me convertí en ciudadana de los Estados Unidos, el mayor privilegio en el planeta Tierra. No puedo, y no quiero dar por sentado las libertades que este país ofrece. Estas libertades han llegado con un precio alto muchas veces. Los sacrificios hechos por nuestros veteranos son un recordatorio para nosotros”, relató Melania, por eso de enfatizar y dejar claro que es inmigrante legal.

La campaña de Trump se ha visto marcada por sus duros ataques contra los latinos –mexicanos especialmente–, los inmigrantes ilegales y minorías como los musulmanes. La prensa también ha sido duramente criticada por el virtual candidato presidencial.

“Les puedo decir con certeza que mi esposo ha estado preocupado por nuestro país desde que lo conozco. Con todo mi corazón, sé que va a significar una diferencia grande y duradera. Donald tiene una determinación profunda y una actitud de nunca darse por vencido. Yo lo he visto luchar durante años para para llevar un proyecto y él no se rinde. Si quieres a alguien para luchar por ti y tu país, les aseguro, que él es el indicado”, puntualizó Melania, quien tiene un hijo con Donald Trump.

La mayoría de los republicanos parecen estar de acuerdo con la dureza con la que se expresa Trump, pues señalan que aunque en ocasiones no es “políticamente correcto” dice las cosas “como son” y para ellos es sinónimo de honestidad.

“La experiencia de mi marido ejemplifica el crecimiento y el paso exitoso de oportunidad a la próxima generación. Su éxito indica la inclusión en lugar de la división. Mi esposo ofrece una nueva dirección. El pretende representar a todas las personas, no sólo a algunas”, indicó Melania en su discurso.

Durante la convención parece ser que uno de los objetivos principales es limpiar la imagen de Donald Trump, alejarlo de controversias negativas y de actitudes racistas y xenófobas, para acercarlo más a una especie de protector y salvador de la nación, que se ha atrevido a hablar de los problemas que realmente le preocupan a la mayoría de los republicanos.

“Mi marido ofrece una nueva dirección, aceptando los cambios, la prosperidad y una mayor cooperación entre los pueblos y las naciones. Donald tiene la intención de representar a todas las personas, no sólo algunas de las personas. Eso incluye a los cristianos y los judíos y musulmanes, incluye los hispanos y los afroamericanos y los asiáticos y los pobres y la clase media. A lo largo de su carrera, Donald ha trabajado con éxito con personas de muchos credos y con muchas naciones”, afirmó Melania.

¿Plagio?

Pero el contenido del discurso de Melania entró en tela de juicio luego de que se alegara que su mensaje tenía demasiadas similitudes con el discurso de Michelle Obama, esposa de Barack Obama, en la convención demócrata de 2008. El párrafo que se alega copió del discurso de Michelle Obama es el siguiente:

“Desde muy joven, mis padres me inculcaron los valores de trabajar duro por lo que se quiere en la vida, que la palabra de uno es un compromiso y que hay hacer lo que se dice y cumplir con las promesas, tratar a las personas con respeto. Me enseñaron y mostraron valores y moral en su vida diaria. Esa es una lección que continúo pasándola a nuestro hijo”, dijo Melania Trump.

“Y tenemos que pasar esas lecciones a las muchas generaciones que siguen. Porque queremos que nuestros hijos en esta nación sepan que el único límite a sus logros es la fuerza de sus sueños y su disposición a trabajar para ellos”.

Michelle Obama en 2008

“Barack y yo fuimos criados con muchos de los mismos valores: trabajar duro por lo que se quiere en la vida, que tu palabra te compromete y hacer lo que se dice que se va a hacer, que hay que tratar a las personas con dignidad y respeto, incluso si no los conoces, e incluso si no estás de acuerdo con ellos.

Y Barack y yo propusimos construir vidas guiadas por estos valores, y pasarlos a la siguiente generación.

Porque queremos que nuestras hijas – y todos los niños en esta nación- sepan que el único límite a la altura de sus logros es el alcance de sus sueños y su voluntad de trabajar por ellos”.

De acuerdo a CNN, la campaña de Trump emitió un comunicado diciendo que “el equipo de escritores de Melania tomó notas de su vida, y en muchas instancias se incluyeron fragmentos que reflejan su propio pensamiento. La experiencia de Melania como inmigrante y su amor por Estados Unidos brillaron a través de su discurso, lo que lo hizo un éxito”.