Lizzie Velásquez es una mujer de 26 años y 60 libras de peso, que pasó de ser una víctima del acoso o bullying, a convertirse en una activista contra el acoso y la intimidación.

Nació con un raro síndrome que le impide aumentar de peso. Fue hostigada de niña por su aspecto diferente y luego en su adolescencia le tocó descubrir que existía en YouTube un video que la señalaba como “la mujer más fea del mundo”.

En el documental La historia de Lizzie, que se transmitirá el domingo 26 de junio por Nat Geo, presenta detalles inéditos de la odisea física y emocional que Lizzie debió superar hasta llegar a la charla TED, que vista por millones de personas la forjaría como oradora motivacional e impulsora de una revolucionaria ley contra la intimidación y el acoso.

Metro conversó con Lizzie acerca de su experiencia, sus opiniones acerca del bullying y todo lo que aprendió durante el rodaje.

Diste una charla inspiradora en TED Talk y desde ese momento comenzaste una gigantesca carrera como conferencista y motivadora, y has ayudado a muchas personas. ¿Cómo sientes que tu vida ha cambiado desde que eso sucedió?

Mi vida ha cambiado de muchas maneras. Pienso que, después de que el video de mi charla se convirtió en viral, me sorprendí y fue un shock saber la gran cantidad de personas que lo estaban viendo y cómo el tema estaba afectando a tantas vidas en el mundo. Supe que debía continuar con mi trabajo y contar mi historia para ayudar a todas esas personas.

Desde entonces, me ha ayudado mucho y he aprendido muchas cosas al viajar por el mundo y continuar mis conferencias con personas de distintas culturas.

Tienes más de 800 millones de seguidores en Facebook y más de medio millón de suscriptores en tu canal de YouTube. ¿Qué piensas de la percepción que las personas tienen de ti?

Ni siquiera puedo imaginar esa cantidad de personas. Es algo alocado para mí pensar que tantas personas me siguen en línea y en las redes sociales. Es un honor tener la oportunidad de que todos me sigan. Los veo a todos como amigos de Internet. No los puedo ver en persona, pero puedo entrar en sus vidas por medio de sus laptops o teléfonos celulares. Eso es un privilegio y algo que me motiva a incluir material para que lo disfruten.

¿Cómo te sentiste cuando supiste que un video decía que eras “la mujer más fea del mundo” y qué sientes ahora?

Cuando vi ese video era una adolescente. Me destrozó. Fue algo que pensé que nunca podría sobrepasar. En la actualidad, casi diez años después de ese momento, me siento como una nueva mujer, una nueva persona. Tengo toda la autoestima de que antes carecía, que me ha ayudado durante estos años en muchas maneras. Debí aprender a ayudarme y estoy en un punto en el que puedo ayudar a otras personas. Es uno de los sentimientos más gratificantes que he experimentado. Es terrible tener la autoestima destrozada.

Destacado

“Cuando vi por primera vez este filme, tuve la necesidad de que la mayoría de personas posible lo viera. Cuando decidí participar en el documental supe que muchos se verían reflejados en mí”.