El proceso electoral actual sin duda ha marcado precedentes con temas controversiales, los cuales van desde las alianzas entre partidos “eternamente opuestos”, la exigencia de eliminación de barrilito y cofrecito, hasta el presunto financiamiento de organismos internacionales a candidatos que apoyan la comunidad LGBT.

El pasado miércoles se dio a conocer que la Agencia de los Estados Unidos para el Desarrollo Internacional (USAID) otorgó un millón de dólares para fortalecer la agenda de la comunidad de gais, lesbianas, bisexuales y transgéneros (LGBT) y otras actividades, incluidos candidatos políticos que la respaldan. “Por ejemplo estamos en una campaña electoral y hay algunos candidatos, como ustedes saben, que representan en la ciudadanía dominicana, incluyendo los miembros de la comunidad LGBT”, dijo a la prensa Alexandría Panehal, directora de la USAID.

Las reacciones no se hicieron esperar. Ayer el diputado de la Fuerza Nacional Progresista (FNP), Vinicio Castillo Semán, depositó en la Junta Central Electoral (JCE) una instancia que solicita medidas cautelares para impedir que dicha entidad financie a candidatos que apoyan a los homosexuales y las lesbianas.

Castillo Semán afirmó que esta acción “viola el artículo 3 de la Constitución, que obliga a todos los poderes públicos de la República Dominicana a no permitir injerencia e intervención en asuntos internos de la República”.

Al respecto, José Ángel Aquino, miembro de la JCE, dijo que a la luz de la Ley Electoral, el financiamiento de organismos internacionales a candidatos y partidos está prohibido y que procede investigar la situación. El presidente del organismo albitral, Roberto Rosario, informó que la próxima semana el pleno conocerá el tema del supuesto financiamiento a candidatos que favorecen la agenda  LGBT.

Ayer, el portal de El Caribe, el diario que dio mayor despliegue a esa información, publicó una carta del agregado de prensa de la Embajada de EE.UU., Jeremiah Knight, que aclara que ese dinero ha sido para favorecer las instituciones que trabajan la agenda LGBT y que EEUU “no financia a ningún partido político ni algún candidato en el actual proceso electoral”.