Es como el juego donde los niños tiran de una soga, cada quien para su lado, con el objetivo de mostrar mayor fuerza y ganar la competencia.

Así se plantea el conflicto entre la Comisión Nacional de Energía (CNE) y las asociaciones de energías renovables, por la “modificación o eliminación del Reglamento de Medición Neta”.

Esta vez, el tema ha ido a parar a las manos del presidente de la República, Danilo Medina, quien, según proponen ambas partes, fungiría como el árbitro, en este “juego por la supervivencia”.

El director de la Comisión Nacional de Energía (CNE), Juan Rodríguez Nina, notificó a Medina, mediante una carta enviada a su despacho, las consideraciones relativas al Programa de Medición Neta, implementado por este organismo, así como el proceso para la modificación de su reglamento de implementación, el cual fue “propuesto y consensuado por las Edes (Empresas Distribuidoras de Electricidad)”.

La misiva, que también fue remitida al vicepresidente ejecutivo de la Corporación Dominicana de Empresas Eléctricas Estatales (CDEEE), Rubén Jiménez Bichara, hace referencia a un informe de evaluación del impacto general que tiene el actual esquema de medición neta sobre las empresas distribuidoras.

Según dicho informe, el impacto en la facturación de las Edes, durante el período enero-octubre de 2015, fue una reducción de 3.57 millones de dólares, mientras que el impacto neto resultó en una pérdida de 1.13 millones de dólares.

En respuesta a los planteamientos de la CNE, donde solicitan la eliminación del Programa de Medición Neta, la presidenta de la Asociación para el Fomento de las Energías Renovables (Asofer), Karina Chez, también envió una carta a los actores ya citados, en la que además incluye al ministro de Energía y Minas, Antonio Isa Conde, para plantear su posición, así como solicitar una reunión con el primer mandatario.

Chez manifiesta que luego de la entrada en vigencia del actual reglamento, “la facturación de las edes sigue aumentando a una tasa cercana al 5% anual, lo que hace evidente que las mismas no han reducido su nivel de facturación”, como ha manifestado la CNE.

“Con el actual déficit energético de más de 10% de energía no servida al nivel nacional, esto no representa una reducción en facturación para la distribuidora, sino que reduce el déficit, suministrando más energía a otros usuarios. Incluso, cuando este déficit pueda desaparecer, gracias a las medidas que está tomando su gobierno para aumentar el parque de generación, es inconcebible contabilizar una reducción en facturación como una pérdida, el efecto más bien de un incremento en el margen por los argumentos ya expuestos”, explica a Medina, a través del comunicado.

Indica que esta propuesta está basada exclusivamente en los argumentos de las empresas distribuidoras e ignora a los demás sectores de la sociedad, como Medio Ambiente, el Centro de Exportación e Inversión (CEI-RD), el empresariado dominicano, el Ministerio de Industria y Comercio y la sociedad en general, que, según la asociación, serán los sectores más afectados.

“Las consideraciones de la CNE parten de un concepto errado, al poner en iguales condiciones la energía producida por medios convencionales en el Sistema Eléctrico Nacional Interconectado (SENI) y las energías limpias en base a fuentes renovables, el cual requiere de incentivos, por lo que fue creada la Ley No. 57-07 y el Programa de Medición Neta”.

En torno al pacto eléctrico

El documento enviado por el director de la CNE sostiene que el Reglamento de Medición Neta “no responde a ninguna de las propuestas conocidas en el marco del denominado Pacto Eléctrico, ni tampoco en el documento consolidado, contentivo de la posición del sector gubernamental, cometido ante el Consejo Económico y Social (CES)”.

En cambio, Asofer considera inconcebible que la CNE pretenda introducir una modificación al Programa de Medición Neta a espaldas del Pacto Eléctrico, el cual es un marco denominado para la solución integral del problema del subsector eléctrico.

Expresa que el planteamiento de la CNE deja entendido que la autoproducción de energía limpia, la eficiencia energética y el ahorro energético –los tres pilares de la misión de la Comisión Nacional de Energía–, representan prácticas negativas para el país, porque reducen la facturación de las Edes.

Mediante la misiva, Asofer también asegura que el éxito que han tenido los Programas de Medición Neta es que, “precisamente, promueven los proyectos de autoproducción en base a energía renovable, sin producir pérdidas en las empresas distribuidoras que lo implementan, y más aun representando ingresos adicionales para las mismas”.

“Nos deja perplejos que el director de la CNE sea quien proponga lesionar al autoproductor de energía limpia en un momento tan trascendental para el futuro de las energías renovables, con una oportunidad de desarrollo sin precedentes, donde usted, señor presidente, ha firmado acuerdos importantísimos para el fomento de la energía limpia, provocando gran orgullo en la República Dominicana”, escriben los representantes de la asociación.

La posición del funcionario

Juan Rodríguez Nina, presidente de la CNE, destaca que “este es el negocio con beneficios para un solo lado; no se está haciendo justicia con las empresas distribuidoras.”

“Cuando se hace un análisis económico o del impacto financiero que pudiera tener en las empresas beneficiarias de las ventas de los sistemas de energías renovables, se puede ver claramente que en vez de recuperar sus inversiones en un plazo muy corto de apenas un año y medio, una recuperación (TIR) de 3.2 años. Como se ve, no se está atentando en contra de las energías renovables sino que estas sean aprovechadas a precios razonables y adecuados con respecto al sistema en general y no viendo exclusivamente las cosas de un solo lado”, y continúa diciendo que “como siempre, las clases más pudientes y aquellos que las defienden, quieren seguir diezmando las deprimidas cajas de las Edes bajo el alegato de la libertad de comercio.”

En tal sentido, la presidenta de Asofer expresa que “nos deja perplejos que en el párrafo anterior hable de un retorno de un año y medio, cuando ningún proyecto de esta índole ha llegado a un retorno tan generoso. Es evidente que los actuales representantes de la CNE tienen un entendimiento tergiversado y negativo en contra del empresariado, si es a esta clase que pretende desvirtuar al referirse “la clase más pudiente y aquellos que las defienden”.

Dijo que se debe tener poca confianza en cualquier estudio económico o de impacto financiero elaborado por la CNE, “tanto por las inconsistencias incluidas, los cálculos incorrectos y el juicio con que sus planteamientos han sido presentados.

Aseguró que la conclusión del documento a favor de las empresas distribuidoras es alarmante, trayendo a colación temas que no están ligados a las energías renovables ni a la medición neta, y que han dado mayor empuje al desarrollo de la nación.