El Gobierno británico confirmó ayer que ha dado luz verde a la construcción de la planta de energía nuclear Hinkley Point C, en el suroeste de Inglaterra, tras semanas de incertidumbre sobre el futuro de la instalación.

Esta será la primera central de este tipo que se construye en el Reino Unido en 20 años y su coste está estimado en 18,000 millones de libras (21,204 millones de euros).

El ex primer ministro británico David Cameron había acordado la construcción de la planta con participación francesa y china, pero el pasado julio la nueva jefa del Gobierno, Theresa May, decidió posponer la decisión final.