Miles de mensajes de correo electrónico de la candidata presidencial demócrata, Hillary Clinton, escritos mientras se desempeñaba como Secretaria de Estado estadounidense (2009-2013), fueron liberados el martes 1 de septiembre.

Al menos 150 mensajes están censurados y son considerados confidenciales por el Departamento de Estado, aunque los políticos afirman que ninguna información clasificada fue enviada o recibida.

Clinton fue criticada por usar un servidor informático privado para mensajes de correo electrónico de trabajo mientras se desempeñaba como Secretaria de Estado. Kyle Kondik, politólogo del Centro de Política de la Universidad de Virginia, analiza el impacto de la última entrega de correos electrónicos.

¿Qué muestran los correos electrónicos que fueron divulgados?

– Hasta el momento no parece como si hubiera algo verdaderamente condenatorio en los correos electrónicos, al menos desde un punto de vista político. Hay preguntas acerca de qué tan seguro era su servidor y si recibía información realmente sensible en su cuenta privada de correo electrónico, preguntas para las que no hay respuestas claras en este momento.

¿Cuál es el real valor político de este escándalo?
– Las preguntas sobre los correos electrónicos de Clinton son, por decir lo menos, una distracción gigante para la campaña. Para Clinton es difícil obtener la cobertura de noticias de sus propuestas políticas que no incluyan también estas preguntas acerca de los correos electrónicos.

La popularidad nacional de Clinton se ha debilitado, y es lógico pensar que la cobertura de las noticias negativas que ha recibido por su servidor de correo electrónico privado explica al menos parte de eso. Queda por verse si el escándalo se vuelve más grave: ¿se enfrentará a cuestiones jurídicas en el futuro? Esa es una pregunta que es difícil de contestar en este momento. Tal vez todavía estemos hablando de esto dentro de un año si ella pasa a ser la candidata demócrata, o tal vez se desvanecerá como un problema.

¿Está motivado políticamente este escándalo

Todo es política. El descubrimiento del uso de su cuenta privada de email salió como parte de una investigación del Congreso Republicano a los ataques de Bengasi de 2012, que tenían como uno de sus objetivos implícitos perjudicar a Clinton y al presidente Obama. Partidarios también ven el escándalo a través de diferentes ópticas: muchos demócratas instintivamente defienden la conducta de Clinton y reclaman que la historia del correo electrónico está sobrevalorada, mientras que los republicanos asumen lo peor. El tiempo dirá quién termina teniendo la razón.

¿Puede afectar su nominación a la candidatura presidencial del Partido Demócrata?

– Tal vez, pero probablemente sólo si el escándalo llega a ser tan malo que Clinton se vea obligada a abandonar la carrera. Eso parece poco probable, pero dado que el FBI está husmeando, no podemos descartarlo. Sin embargo, Clinton se mantiene en una posición fuerte para la nominación. Ella conserva un gran apoyo entre los votantes no blancos. Además, Clinton todavía mantiene el soporte de parte de la mayor parte del equipo del Partido Demócrata, y la historia ha demostrado que este tipo de apoyo del partido es importante para ganar las nominaciones presidenciales.

¿Debemos esperar más escándalos con Clinton?
Los Clinton [Hillary y Bill] son​ conocidos por los escándalos. Eso ayuda a explicar por qué el problema de los correos electrónicos puede ser tan digno de mención: se suma a las sospechas preexistentes de muchas personas con los Clinton, formados por los escándalos de Bill Clinton como presidente. Sin embargo, ninguno de los problemas de los Clinton les ha impedido permanecer como figuras destacadas en la vida pública. Otro "escándalo" que debemos vigilar podrían ser las prácticas de recaudación de fondos de la Fundación Clinton, que se han cuestionado en los últimos meses, incluso mientras que el uso del correo electrónico ha tomado el centro del escenario. Sin duda habrá más ataques contra los Clinton sobre la fundación.