El debut de los equipos de digitalización del proceso electoral resultó traumático. El retraso de una hora promedio constituyó una característica casi uniforme. Lo comprobó Metro en un recorrido por centros del Gran Santo Domingo y lo confirmaban los reportes de medios de televisión.

En el centro educativo Domingo Savio, el presidente de mesa Antonio Mateo, ya casi a las 8:00 de la mañana, caminaba en círculos en la explanada, por la impaciencia que le provocaba la tardanza de los escáneres, una novedad que, no sin controversias, introdujo en estos comicios la Junta Central Electoral.
De 17 colegios que funcionaban allí, sólo cinco habían empezado a trabajar.

“Lo que hemos podido observar es que en algunos colegios electorales no están los equipos, no hay auxiliares técnicos, y todavía a las 6:48 de la mañana no se ha iniciado el proceso de votación”, explicó a la prensa Juan Carlos Galindo, observador de la Unión de Naciones de Suramérica (Unasur)”, que hacía un recorrido por centros de votación.

Aunque los dispositivos electrónicos incorporados al proceso eran varios, lo que urgía en el momento era el escáner de cédulas, que además capta las huellas dactilares, para llevar el registro de todos los que acudían a votar.

Pero si bien se trata de tecnología, al menos una de las causas atribuidas al retraso envolvía el factor humano. Tres mil técnicos, encargados de esos equipos, renunciaron el sábado, denunció el presidente de la JCE, Roberto Rosario.

“Estamos investigando cuáles fueron los reales motivos para que esa cantidad de técnicos renunciara masivamente de un momento a otro”, dijo Rosario desde el centro de información de la JCE, después de las 9:00 de la mañana.

El secretario general del PLD, Reinaldo Pared Pérez, ofreció su propia versión de los hechos, a modo de conjetura, pero con expresividad muy enérgica, casi asegurándolo.

Calificó como “extraña coincidencia” que una parte del personal renunciante recibió amenazas telefónicas para que abandonara sus funciones y que fue el Partido Revolucionario Moderno (PRM) el que solicitó la lista de teléfonos celulares de esos técnicos.

“Eso trajo como consecuencia esas renuncias que se produjeron a último momento, lo que evidencia una intención deliberada de dificultar el proceso y sobre todo, y en esto quiero ser enfático, retardar que fluya con rapidez y agilidad el proceso de votación”, indicó Pared Pérez.

En algunos lugares, como en algunos de los colegios de la escuela primaria Costa Rica, en Los Ríos, los concurrentes se quejaban de la lentitud de lectura de los escáneres, aparemente por problemas de señal, cuando se pudo dar formal apertura al proceso electoral en este recinto.