El mercado laboral en República Dominicana para personas con todas sus facultades físicas se torna difícil, una realidad a la que se enfrentan, aun con mayores obstáculos, las personas con discapacidad visual.  Al momento de solicitar un empleo, las personas no videntes lo que reciben es “la cara del rechazo o el no”, incluso estando capacitados para el puesto al que aspiran.

Los últimos datos de la “Encuesta Nacional de Hogares de Propósitos Múltiples EnHogar 2013” registran de las personas con condiciones especiales un 37.9% presenta discapacidad visual; también indica que el 66% de quienes tienen algún tipo de discapacidad no trabaja.

Esta realidad es con la que despiertan día a día  las personas que han perdido la vista por accidentes, nacieron con esta condición o simplemente porque alguna enfermedad les ha jugado un mal momento; la cual se hace más cruel cuando la sociedad los rechaza y no acepta que son útiles para muchas funciones.

Lorenza Acevedo, encargada del Departamento de Trabajo Social del Patronato Nacional de Ciegos, relata a Metro la labor que realizan con las personas con discapacidad visual y las dificultades que pasan los estudiantes del patronato al momento de buscar un empleo.

“Para algunos de nuestros estudiantes ha sido un poquito traumático enfrentarse al mercado laboral por las muchas puertas que la sociedad dominicana les cierra”, indicó Acevedo.

La trabajadora social narra la historia que le tocó vivir mientras intentaba insertar a una persona no vidente en el mercado laboral.

“Me afectó mucho en lo personal”, dijo Lorenza. “Fui a colocar a una persona que lo que le gustaba era la informática,  ya que fue el área en la que se preparó en la universidad, es alguien excelente con mucho conocimiento, pero en la empresa, antes de probarlo para comprobar lo que sabe le estaban cerrando las puertas”, explica.

“Fue el momento donde tuve que explicarle al personal de la empresa que él tiene el mismo derecho de ser probado y ver primero si funciona o no para luego ser descartado. Eso me dio más ánimo de seguir mi trabajo”, exclamó Acevedo.

Las Leyes

República Dominicana cuenta con la Ley 5-13 (antes 42-2000) sobre la Discapacidad, en la que el Estado dominicano “reconoce a las personas con discapacidad como sujetos con iguales derechos y deberes humanos, constitucionales y civiles que aquellas que no se encuentran en esta condición”.

De acuerdo con su primer artículo, esta ley ampara y garantiza la igualdad de derechos y la equiparación de oportunidades a todas las personas con discapacidad y regula a las instituciones cuyo objeto social sea trabajar para mejorar la calidad de vida de estas personas.

Más adelante, el artículo 14. de Políticas de Integración Laboral, establece que “la política de trabajo y empleo tiene como finalidad primordial la inclusión de las personas con discapacidad en el sistema ordinario de trabajo o en su defecto, su incorporación a un sistema de empleo protegido o por cuenta propia, que asegure su independencia económica, siguiendo el espíritu de las normas nacionales e internacionales referentes al trabajo y al empleo que favorezcan la inclusión laboral de las personas con discapacidad”.

El Consejo Nacional de Discapacidad (Conadis) es la institución encargada de establecer y velar por las políticas públicas en materia de discapacidad.

Para dar cumplimiento a lo establecido en el artículo 14 sobre políticas de Integración Laboral, el Conadis, –institución crada en 1991 mediante la Ley 21-91 y se ratifica el 5 de enero de 2013, a través de la Ley Orgánica 5-13– debe procurar que las instancias públicas y privadas garanticen la participación y la inclusión laboral de las personas con discapacidad en sus nóminas de trabajo.

“Esta participación nunca será inferior al cinco por ciento (5%) en el sector público y al dos por ciento (2%) en el sector privado, en entornos laborales abiertos, inclusivos, accesibles y en condiciones de igualdad con las demás”.

Pero estas son leyes poco cumplidas en el país por los empleadores. “Estamos haciendo esfuerzos para ver si la ley de trabajo cumple con la cuota de emplear a personas con discapacidad, son muchas las condiciones para que aquellos no videntes puedan  entrar al mercado competitivo”, aclaró la trabajadora social.
Dijo que el 5% de la cuota de empleos para personas con alguna discapacidad no se cumple.

Rosalia Álvarez, directora ejecutiva del Patronato, explicó que en conjunto con otras organizaciones hacen esfuerzos para que las empresas y el Gobierno cumplan con la inclusión de personas con discapacidad, y sobre todo con los no videntes, pero “este es un trabajo en conjunto”.

Destacó que para los programas que ofrecen, el Gobierno dominicano apoya con un 34% del presupuesto que tienen anual, con una subvención estatal de RD$8 millones al año, que resulta “insuficiente”.

En tanto que el  Consejo de Personas con Discapacidad (Conadis) planteó la  importancia de resaltar que “en República Dominicana existen muchos avances en torno a la inclusión de las personas con discapacidad, no solo desde el punto de vista de lo estructural y “accesibilidad física”, sino también desde la garantía de derecho y la promoción del mismo”.

Seguridad y barreras

Lorenza Acevedo manifestó que algunos de los estudiantes han tenido algunas dificultades al momento de cruzar las calles, aunque “hasta ahora, ninguna que lamentar”.

“Si una persona con todas sus facultades tiene temor al cruzar las calles, ellos deben temer el doble; pero si no se les da las herramientas para que ellos lo pueden hacer, no se estaría haciendo el trabajo completo”, señaló Acevedo.

En ese sentido, según datos del Conadis, el 64% de las personas con discapacidad visual se enfrenta a problemas de movilización en el país y vacíos arquitectónicos.

A partir de estos datos, la inclusión en el mercado laboral no es la única dificultad de las personas con discapacidad visual, hoy se tienen que enfrentar a las barreras de seguridad al moverse y caminar por las calles de Santo Domingo.

No obstante, para romper con estas barreras existen personas quienes enseñan y ayudan a los no videntes para que logren ser insertados de manera favorable en la sociedad.

“El tema de las barreras urbanas ha sido, desde hace un buen tiempo, una de las barreras más difíciles de controlar y mitigar, debido a la negligencia de los constructores y desarrolladores que dejan de lado las normativas y especificaciones técnicas existentes en el país; y si a esto se le añade el crecimiento de los negocios informales, presentes en todas las esquinas, nos da una panorámica de lo importante y complejo del tema”, dijo el Conadis.

Para la institución, el esfuerzo llevado a cabo va enfocado a visibilizar estas normativas nacionales y la importancia de su cumplimiento. Se debe gestionar la creación de políticas municipales tendentes a la eliminación paulatina y la actualización de las normas existentes.

Para esto la entidad manifestó que ha implementado el llamado “Plan del Municipio Accesible” que básicamente busca crear las sinergias necesarias con las alcaldías municipales y los actores más relevantes (empresarios, sociedad civil) en las comunidades para garantizar la veeduría e implementación del plan.

Estadísticas

De acuerdo con el último Censo de Población y Vivienda en 2010, un 12.3% de la población total vive con algún tipo de discapacidad en la República Dominicana, lo que constituye un total de un millón 160 mil 847 personas.

Los datos del Censo 2010 señalan que las discapacidades más comunes en el país son la físico-motora, la visual, el déficit atencional y la discapacidad auditiva.

La prevalencia de la discapacidad, según este informe, es mayor en los hombres, con un 51.7%, que en las mujeres, quienes representan el 48.3%. La incidencia es mayor en aquellos que sobrepasan los 30 años de edad, extendiéndose hasta los 79.

En tanto que el 55 % de la población con discapacidad se concentra en  Santo Domingo, el Distrito Nacional, Santiago, La Vega y San Cristóbal.

La discapacidad visual en la población dominicana representa el 13.8%; aunque es un porcentaje reducido con respecto a otras discapacidades como la motriz, que representa el 32.3 %.

“Cuando las personas pierden la vista sienten que el mundo se les acaba. Gracias a Dios se cuenta con técnicas que les van a ayudar poco a poco a que ellos puedan restaurar su vida normal,” concluyó Lorenza Acevedo.

Hacer más

“El trabajo es ayudar, recibimos donaciones de muchas instituciones, el Gobierno dominicano nos apoya pero podríamos decir que ‘precariamente’, un 34% de nuestro presupuesto viene del Estado”.
Rosalía Álvarez. Directora ejecutiva del Patronato Nacional de Ciegos.

Cifra

60 personas con discapacidad visual acuden al centro principal del Patronato Nacional de Ciegos, a los programas de enseñanza e incursión al mercado laboral.

Gobierno

34 %. El Patronato Nacional de Ciego recibe una subvención estatal de 8 millones al año,  lo que cubre un 34 % de su presupuesto.

Barreras

      Las barreras y los obstáculos urbanos hacen más difícil la movilidad de las personas con problemas visuales.

•    Entorno urbano: aceras, cruces peatonales, caminos vecinales presentan hoyos y áreas difíciles de transitar para quienes tienen problema visual.

•    Arquitectura: la construcción de los centros comerciales, oficinas, plazas, hospitales, entre otros, no presentan las condiciones para que las personas con problemas visuales puedan moverse y hacer una vida como los demás.

•    Transporte: taxis, autobuses, el sistema de transporte para no videntes en el país no presentan las condiciones aceptables para que estos puedan utilizar el servicio, ni el transporte público ni el privado han pensado en las herramientas adecuadas para incluir al sistema esta parte de la sociedad.

•    Desigualdad: es la mayor barrera que enfrentan las personas con discapacidad, ya que pueden estar preparados para ocupar algunos puestos y por su condición física son rechazados a simple vista por los empleadores.