El Partido Demócrata y el Partido Republicano son los animadores de un sistema bipartidista como muchos otros en el mundo, donde las condiciones para estar en la papeleta de votación en cada estado les quita visibilidad a los llamados “terceros partidos”, que son los que están concentrando el voto “millennial”, o sea, de los jóvenes nacidos después de 1980.

Estos son partidos con fuerte representación local en algunos estados, y que para estas elecciones han llamado la atención de los electores a los que Clinton y Trump les cuesta llegar.

Poco a poco han alcanzado notoriedad nacional, aunque sin llegar a ser realmente competitivos en las elecciones presidenciales. Es por esto que no estarán en el debate del 26 de septiembre ni en los otros dos; la Comisión de Debates Presidenciales pide al menos 15 % de apoyo nacional a los candidatos para poder “calificar” para los debates.

“El objetivo de estos candidatos en las elecciones presidenciales es ganar apoyo, visibilidad y afirmación sobre sus posiciones políticas”, dice Jack A. Goldstone, sociólogo y cientista político, doctor de la Universidad de Harvard. “También buscan consolidar fuerzas para futuras elecciones”, agrega.

A los candidatos de los “terceros partidos” les ponen condiciones durísimas para poder aparecer en pantalla y defender sus ideas. “Esto debería cambiarse”, dice Steven Olikara, cofundador del Millenial Action Proyect (MAP), una organización política sin fines de lucro y con presencia nacional que trabaja con jóvenes líderes políticos. Jóvenes: son el 31 % del electorado apto para votar, y los pocos que han decidido hacerlo lo están haciendo por los candidatos excluidos por el sistema.  

El anti “establishment” de los verdes

El Partido Verde (Green Party of the United States) fue fundado en 2001 con base en la Asociación de Partidos Verdes Estatales, un grupo de organizaciones políticas cuyas consignas estaban inspiradas en promover el ambientalismo, la justicia social y la no violencia, la igualdad de género y los derechos LGTB, además del antirracismo. Todas, consignas incluidas en la campaña de Bernie Sanders, quien perdió las primarias demócratas ante Hillary Clinton; según una encuesta de CNN publicada a principios de agosto, la candidata verde Jill Stein estaría acaparando el 13 por ciento de los votos de Sanders.

Gary Johnson, el ganador

El Partido Libertario de Estados Unidos es más antiguo que el Verde, y para estas elecciones está consiguiendo mucho más apoyo, sobre todo de los “millenials”. “El 17 % de todo su apoyo viene de los jóvenes”, explica Olikara.

Los libertarios o partidarios del libre mercado son respetuosos de las libertades individuales y de la propiedad privada.

Algunos están a favor del aborto y de la despenalización de las drogas. Su candidato,  Gary Johnson, fue gobernador del estado de Nuevo México por los republicanos, pero se salió del partido por considerar que no recibió apoyo en sus intenciones de ser candidato presidencial el 2012.

La cifra

15 por ciento del apoyo nacional piden a los candidatos para poder calificar a los debates.