En un país donde el 12 % de las madres son menores de edad, los registros de nacimiento indican que los varones también se inician a muy temprana edad en la paternidad, con un total de 2,990 casos por año, según los últimos datos de la Oficina Nacional de Estadística (ONE).

De los 138,224 niños que nacieron en 2014, 2,982 son hijos de jóvenes que en ese momento tenían entre 15 y 19 años, sumados a otros ocho casos con padres menores de 15 años.

La mayor cantidad de padres está entre los 25 y 29 años de edad con 31,302 casos. A estos le siguen los que tienen entre 30 y 34 años, con un total de 27,841 bebés, y los de 20 a 24, con 23,128.   Entre los grupos que menos procrearon cuentan los hombres con 50 años o más, con 3,767, y los de 45 a 49, con 4,521 nacimientos.

Registros tardíos

El promedio de registro tardío, tanto en padres como  en madres, en todo el país es de un 14.79 %.
Mientras menos edad tiene el padre, más demora para declarar a su hijo. Según la ONE, a partir de datos de la Oficialía del Estado Civil, el 31.5 % de los padres con edades entre 15 y 19 años presentan un 31.5 % de registro tardío de sus hijos, en este caso pasados 60 días del nacimiento del bebé.

Puede influir en esto que los padres menores de edad tampoco estén declarados o que por su condición y por no poseer cédula de identidad sea más lento el proceso de declaración del recién nacido.

Los hombres que tienen edades comprendidas entre 35 y 39 años de edad acuden con mayor rapidez a registrar a sus hijos. Solo un 9.1 % de padres los registra con tardanza, con un promedio de 32 días de retraso. A mayor edad, “se adquiere una mayor conciencia sobre la importancia de registrar un nacimiento”, según el Anuario de Estadísticas Vitales 2014.

Por lo general se habla de las madres adolescentes. También los padres forman parte del grupo de sexualidad y reproducción temprana.