El candidato presidencial del Partido Revolucionario Moderno (PRM) y fuerzas aliadas declaró ayer en la provincia El Seybo que las próximas elecciones presentan “una disyuntiva sencilla y clara en la que el pueblo podrá elegir entre el cambio esperanzador de un gobierno honesto, eficiente y comprometido con un programa de desarrollo sostenible, o la continuidad de las mismas calamidades, fracasos e incumplimientos que ha padecido la gente durante los 4 años de gobierno del presidente Danilo Medina”.

A juicio de Abinader “se trata de escoger entre un gobierno de círculo virtuoso con gasto público de calidad, que fomente la inversión, el ahorro, la producción y el empleo, o el gobierno del círculo vicioso endeudamiento desbordado –más impuestos– y más déficits fiscales, que representaría la continuidad del presidente-candidato, en caso de que ocurra la desgracia de que impongan su reelección”, expresó.

Abinader, quien habló durante un recorrido que abarcó las provincias de San Pedro de Macorís, El Seybo, Hato Mayor, La Altagracia y La Romana, en el que recibió “masivas demostraciones de apoyo”, dijo que el “fracaso” de Medina queda sintetizado en su incapacidad para darle seguridad a los ciudadanos, bajar el alto costo de la comida y las medicinas; su incapacidad de generar empleos productivos, hacer eficientes los hospitales y el sistema de seguridad social, proveyendo pensiones justas a quienes dedican toda su vida al trabajo.

“Como sabe todo el país, él fracasó en resolver esos problemas, pese a cobrar más impuestos que ningún otro gobierno y pese a que se va del gobierno dejándonos una deuda pública de casi 40 mil millones de dólares”, resumió.

“Un serio descalabro de la institucionalidad”

Abinader especificó además que bajo el gobierno de Medina se ha producido un serio descalabro de la institucionalidad por el irrespeto a la Constitución y las leyes que, según asegura, genera el ambiente de violencia y delincuencia incontrolable que vive el país.

“Nosotros, en cambio, inauguraremos un gobierno que restaurará la institucionalidad, en base al respeto a la legalidad, y tenemos una estrategia para controlar la delincuencia y la violencia y reducirla a su mínima expresión, antes de que cumplamos un año de gobierno”, sustentó.

“Medina no representa una dictadura de botas y fusiles, de persecución política, porque nuestro país no asimilaría tales prácticas a estas alturas, pero sí expresa el monopolio de la mala dirección económica del país, sí mantiene en su puño las altas cortes y sí monopoliza todos los poderes del Estado, lo que lo hace responsable de los males y calamidades que padece el pueblo, y sí representa un grave peligro dictatorial”, expresó Abinader.