Los Ciudadanos para la Libertad Constitucional han ocupado los cuarteles generales del Refugio Nacional Malheur para la Vida Salvaje en Oregón, Estados Unidos, desde hace cuatro días.

El grupo armado está demandando la liberación de dos rancheros -Dwight Hammond de 73 años y su hijo Steven, de 46- quienes han sido acusados de prender fuego a tierras gubernamentales. Los manifestantes también han dicho que el gobierno federal los ha despojado de sus tierras y de sus recursos. Según se informa, al menos once estados estadounidenses están considerando la posibilidad de demandar tierras federales usando sus legislaturas de estado. Joseph Fitsanakis, profesor asistente de la Coastal Carolina University, de Carolina del Sur, y especialista en inteligencia y contraterrorismo, da a este medio su visión de los hechos.

¿Qué sabemos sobre estos manifestantes?
- Muchos de ellos (algunos dicen la mayoría) no son locales, sino que se congregaron en Oregón para hacer una contraposición fuerte y simbólica contra el Gobierno Federal de Estados Unidos. El grupo se conforma por individuos de ideologías dispares, que van desde miembros de milicias (grupos que creen que los ciudadanos deben estar armados y organizados de forma similar a una unidad paramilitar) a activistas a favor de la tenencia de armas, quienes están convencidos de que el gobierno va a quitárselas. El grupo más militante, sin embargo, es el autodenominado “Ciudadanos Soberanos”. Pareciera ser que están jugando un rol de liderazgo en la ocupación del edificio gubernamental.

¿Qué es lo que reclaman?
- Ciudadanos Soberanos ha estado presente desde principios de la década del 2000. Son libertarios de extrema derecha, quienes creen que el Gobierno de Estados Unidos no tiene jurisdicción sobre ellos por lo que pueden decidir por su cuenta, basados en su propia conciencia, qué leyes cumplir, si es que hay alguna. En algunos casos, son responsables de actos de violencia extrema en contra de oficiales del Gobierno. Pareciera ser que los Ciudadanos Soberanos que están actualmente involucrados en la toma de Oregón están instando a la población en general a montar una insurrección en contra del Gobierno Federal.

Pareciera ser que es terrorismo doméstico.

- Eso creo. De hecho, yo daría un paso más allá y llamaría a esto un acto de insurrección armada contra los Estados Unidos. Es justo afirmar que, hasta el momento, no se han reportado actos de violencia contra personas ni tampoco que haya alguien retenido en contra de su voluntad. De todas maneras, este es un intento organizado y armado de sublevarse a la ley y de esparcir miedo entre la población, para conseguir objetivos políticos específicos. También pareciera que hay cierta inconsistencia por parte del Gobierno para responder a este incidente. Uno puede preguntarse cuál hubiera sido la respuesta del Gobierno si es que este incidente estuviese liderado por, digamos, ciudadanos musulmanes de los Estados Unidos, de los que hay millones.

¿Podría ser esta una semilla para que crezca la radicalización en Estados Unidos?
- Sí, tiene todo el potencial para ser el próximo Waco o el siguiente Ruby Ridge en los anales de la derecha antigubernamental. La última vez que vimos esto, en la década de los 90, bajo la administración Clinton, había muchos estadounidenses de extrema derecha que estaban convencidos de que el Gobierno Federal iba a quitarles sus armas. Esta mitología terminó con el acto terrorista doméstico del ataque con bomba a un edificio federal en los suburbios de Oklahoma City, en abril de 1995, que mató a 169 personas e hirió a otras 700, muchas de ellas de forma grave.

¿Cómo evitar estos casos?
- Debemos reconocer que este terrorismo doméstico que no tiene relación con el Islám es una realidad en los Estados Unidos. Lo que es más, es un problema creciente que debe ser tratado con el mismo fervor con el que se trata a la militancia basada en el islamismo. Desde el 9/11, el doble de víctimas estadounidenses han sido asesinados tanto por fanáticos de extrema derecha como por extremistas islámicos. Y aún el Gobierno de Estados Unidos presenta inconsistencias en la forma de tratar con elementos que son partes de un mismo problema.

¿Qué se puede esperar de esto?
- Espero que siga creciendo y radicalizándose el movimiento antigubernamental de extrema derecha, especialmente si es que los demócratas continúan controlando la Casa Blanca después de 2016 (investigaciones históricas muestran que el movimiento antigubernamental crece más rápido cuando los demócratas están en el Gobierno, porque esto es parte de la reacción de los conservadores). El problema con los grupos como el autodenominado “Ciudadanos Soberanos” no es tanto su punto de vista como su acceso a las armas. Eso es lo que hace la diferencia entre estos movimientos de extrema derecha en comparación con los de Europa, Rusia y Australia.