¿A qué tipo de discriminación cotidiana se enfrentan las personas con VIH?

Sorprendentemente, las instituciones médicas son uno de los lugares que discriminan a las personas con VIH. Mientras que las unidades especializadas en VIH e inmunoterapia son generalmente grandes, pueden experimentar dificultades con otros médicos que no saben mucho sobre el VIH y puede que le teman, e incluso a algunas personas que han estado enfermas durante mucho tiempo y bajo medicación.

El pasado junio, Aides publicó un informe donde mostró que uno de cada tres dentistas se negaron a hacerse cargo de un paciente VIH positivo, aunque solo fuera por un chequeo de rutina. Hemos visto que lo mismo sucede con los ginecólogos.

Cuando necesitan de un pequeño procedimiento, por lo general les dan hora al final del día, lo que significa que están en mayor riesgo de contraer una enfermedad nosocomial (infecciones hospitalarias). Teniendo en cuenta que ya están inmuno comprometidos, deberían en realidad ser atendidos primero para reducir ese riesgo.

¿En qué otras áreas están estigmatizados?

Las personas VIH positivas también pueden experimentar discriminación en otros marcos institucionales. No tienen acceso a determinados tipos de educación o a determinados puestos de trabajo. En Francia, por ejemplo, no pueden postular a la Escuela Nacional de la Magistratura o trabajar como policía o en el ejército.

Estas barreras en su mayoría se establecieron al comienzo de la epidemia, cuando no sabíamos mucho acerca del virus. Hay lugares del mundo a los que no pueden viajar (hivtravel.org); muchos países no aceptan personas con VIH en su territorio, como Qatar, Irán, Singapur, Rusia y los Emiratos Árabes Unidos.

Además, entre los VIH positivos, muchos ya son parte de grupos fuertemente estigmatizados, como homosexuales, transexuales, prostitutas y drogadictos. Ellos son rechazados socialmente y, por tanto, tienen un mayor riesgo de contraer la infección.

¿Está todo médico equipado para recibir a una persona VIH positiva?

Ellos necesitan estar equipados no solo para recibir a un VIH positivo, sino también para poder garantizar la seguridad de cualquiera de sus pacientes.

Todas las precauciones de higiene obligatorias que necesitan para recibir a pacientes regulares son las mismas para un paciente VIH positivo. El equipo estéril está ahí para proteger tanto a los pacientes como a los médicos.

Así que la cuestión está en cuando un médico considera que existe un riesgo específico en el tratamiento de una persona VIH positiva. Eso demuestra que no entienden los riesgos nosocomiales para todo tipo de enfermedades. La hepatitis, por ejemplo, es mucho más transmisible que el VIH, lo que te demuestra que sólo existe un miedo irracional atribuido, incluso entre los profesionales de la salud.

¿Qué podemos hacer para acabar con el estigma?

Tiene que ser medido, documentado, y tenemos que educar a la gente para que entiendan qué es lo que realmente es el VIH y cuáles son los riesgos reales. Por lo general, la ignorancia es lo que conduce al estigma. Y cuando se trata de médicos, sólo tienen que recordar algunos de los derechos humanos básicos, lo que por desgracia no pasa siempre.

Cuando se trata de tratamiento, ¿cuáles son las últimas novedades?

La evolución está ahora en las áreas de investigación. Hoy en día, los científicos están explorando la posibilidad de erradicar el virus en lo que llamamos el reservorio del virus. Cuando alguien es VIH positivo y está bajo tratamiento, el virus apenas se puede detectar en la sangre, el flujo vaginal o en los espermatozoides, por lo que el riesgo de transmisión del virus es extremadamente bajo.

Pero el virus sigue ahí, ya que se captura en estos reservorios y se encuentra por todo el cuerpo, incluyendo el cerebro, el tejido linfoide, la médula ósea e intestinos.

Los investigadores están tratando de crear moléculas que entren a estos reservorios para destruir el virus.

Otra estrategia consiste en detectar el virus lo antes posible para que no tenga tiempo para entrar en estos reservorios. El objetivo es encontrar una cura para erradicar completamente el virus del cuerpo del paciente.

¿Qué pasa con la prevención?

Hay investigaciones que trabajan en dar antirretrovirales a las personas que están particularmente en riesgo –como prostitutas y drogadictos– con el fin de evitar la contaminación. De acuerdo con algunas investigaciones recientes, se podría prevenir hasta el 90 por ciento de las infecciones.

¿Qué pasa con la tan esperada vacuna?

Es un tema muy complejo y probablemente no es el área más importante de la investigación en este momento.

Sin embargo, algunos investigadores se están centrando en la prescripción del tratamiento existente mientras estimulan el sistema inmune para atacar al virus de manera más eficiente y erradicarlo totalmente del cuerpo.

Hay un juicio por el Instituto de Investigación de Vacunas en París sobre este tipo de vacuna terapéutica. El hecho de que el VIH sea un retrovirus que utiliza el ADN de la célula para duplicarse a sí mismo, hace que el tema sea muy complicado y totalmente diferente a un virus normal, como la tuberculosis o la malaria, y por eso tenemos que buscar un enfoque diferente a la vacuna regular.