Lo que en principio se planteó como una “caravana pacífica” hacia Palacio Nacional, encabezada por las autoridades de la Universidad Autónoma de Santo Domingo (UASD), terminó con varios disturbios y enfrentamientos violentos dentro del recinto, además de personas “gravemente” heridas y por último la suspensión de la docencia.

Bajo el lema “Lo justo para la UASD”, los integrantes de la marcha tenían previsto reclamar el 5% del Presupuesto Nacional, un reajuste salarial del 40% para los servidores universitarios, entre otras reivindicaciones.

La caminata estaba programada para partir desde esa casa de estudios superiores, saliendo por la avenida José Contreras. Por esta vía llevaría llegarían a la Máximo Gómez, para así continuar hasta la avenida 27 de Febrero, luego descender hacia la Doctor Delgado, hasta lograr apostarse frente al palacio de Gobierno.

Sin embargo, la convocatoria debió quedar sin efecto, debido a que “encapuchados” irrumpieron en el Aula Magna e hicieron estallar algunas bombas lacrimógenas, momentos en que la Asociación de Empleados Universitarios (Asodemu), se encontraba en asamblea general, con la participación del rector, Iván Grullón, quien daría “respuestas puntuales” a las demandas que presentan los empleados.

Doble problemática

La situación tenía varias vertientes. Por un lado estaba la convocatoria de las autoridades de la UASD para marchar hacia Palacio; y por otro, la asamblea de Asodemu para hacer algunos requerimientos.

De acuerdo con las declaraciones de Luis Manuel Aquino, exdelegado de Asodemu en San Francisco de Macorís, y otros representantes de la organización, el gremio de empleados convocó a dicha asamblea en la sede del recinto universitario para dirimir los problemas de los trabajadores, sin embargo, fueron boicoteados con la intención, según afirmaron, de obligarlos a participar de la caravana hacia el Palacio.

“El propósito de ellos (autoridades de la UASD) era disolvernos la asamblea pacífica para que nos integráramos a la marcha; nosotros no estamos en esa marcha “light” de autobuses, nosotros no somos un partido político, nosotros marchamos a pie, en sacrificio, no en carro del año como los tienen ellos, nuestras necesidades son muy diferentes a las necesidades del rector y de los profesores”, explicó en medio del caos uno de los dirigentes de Asodemu, al tiempo que los demás integrantes vociferaban a coro “Asodemu unida jamás será vencida”.

Sostuvo que desde el principio hubo intenciones de boicotear la reunión. “Nosotros creemos que es una mala señal del rector tratar de boicotear la institucionalidad del gremio y la democracia interna”, afirmó Aquino, mientras se encontraban apostados frente al Aula Magna, tras la explosión de las bombas lacrimógenas en la que varias personas resultaron heridas.

Marcha sin efecto

El dirigente Luis Manuel Aquino manifestó que conocían la intención de lo que llamó “fuerza represiva” de no dejar salir la marcha hacia el Palacio. “Se lo queríamos decir a los compañeros para que no se expongan, pero el rector parece que no pudo quitarse la camisa de un compromiso no se sabe con quién, y en función de eso a nosotros nos quieren exponer a una marcha de manera obligada”, aseveró Aquino.

Mientras los empleados sesionaban en el Aula Magna, en la explanada del Alma Mater la Federación de Asociaciones de Profesores (Faprouasd), junto a autoridades y grupos estudiantiles, se preparaba para dar inicio a la caravana.

UASD “encendida”

Tras los primeros disturbios en el Aula Magna, se iniciaron las movilizaciones en todo el recinto de estudios superiores. Miembros de la Policía Nacional se acordonaron las puertas del recinto, algunos sectores aseguraron que el objetivo era prohibir la salida de los integrantes de la marcha, mientras que otros manifestaron que se trataba de una medida para detener los disturbios que se produjeron.

Los enfrentamientos a pedradas y bombas lacrimógenas entre policías y encapuchados incrementó el ambiente tenso que se vivía en plantel.

Estudiantes corrían despavoridos, mientras el humo de las bombas se esparcía por todas partes obligándolos a llorar.

Heridos

Milagros Penson, una de las integrantes de Asodemu, resultó con heridas en la cabeza y con quemaduras en un brazo, luego de ser impactada por una de las bombas que lanzaron los encapuchados dentro del Aula Magna.

“Responsabilizamos al rector y a la dirección de la seguridad universitaria de todo lo que le sucedió a la compañera Milagros Penson, en el Aula Magna”, vociferó uno de los integrantes del gremio de empleados.

Destacaron que además otras personas se desmayaron por el intenso gas de las bombas. Dijeron que todo eso se trató de “un plan montado”.

El gran cúmulo de vehículos que salían de la UASD, sumado a los que buscaban un desvío para no acercarse esa casa de estudios superiores, ocasionó obstrucción del tránsito en las zonas aledañas, por lo que los miembros de la Autoridad Metropolitana del Transporte (AMET) se vieron en la obligación de cerrar el túnel de la avenida Ortega y Gasset.

Suspensión y paro

Los enfrentamientos terminaron en la suspensión de la docencia y las labores administrativas por el día de ayer, “con el objetivo de (preservar)la vida de los universitarios”.

Aunque de manera oficial, la UASD solo suspendió la docencia por un día, Faprouasd llamó a paro desde hoy, jueves 3 de marzo, hasta el próximo lunes 7 de este mes, “para preservar la integridad y como forma de repudiar el acto represivo del cual fuimos objeto las y los docentes, estudiantes y servidores administrativos”.

Los incidentes registrados ayer en la sede de la universidad estatal se produjeron debido a que los miembros de Faprouasd tenían previsto marchar al Palacio para exigir al Gobierno el 20% acordado, luego de un paro de docencia que retrasó por más de dos semanas el inicio del semestre en enero.