El portavoz de la Presidencia, Roberto Rodríguez Marchena, aseguró ayer que las críticas que hiciera la oposición sobre el discurso del presidente Danilo Medina son el mismo “cliché de siempre que se tiene cuando no se analiza, cuando no se tiene la responsabilidad de evaluar lo concreto, de una obra de Gobierno”.

Manifestó que expresiones dadas a la ligera constituyen una evidencia de la debilidad y de la incapacidad de la oposición, “que desperdicia el tiempo que le ofrece una cadena de televisión para expresarse y salir con tonterías ante un discurso de realizaciones e incluso ante la amabilidad de los medios de comunicación para valorar ese discurso”.

Rodríguez Marchena indicó que el presidente pronunció un discurso a partir del optimismo, “pero del optimismo de logros concretos en la mejoría de vida de la gente”.

“El de Danilo Medina ha sido un discurso del optimismo, no del tonto, no del que vive de sueños, sino a partir de realidades. El Presidente tuvo bases reales y de realizaciones para expresar ese optimismo”.

El también director de Comunicación de la Presidencia explicó que es tal la realidad de ese optimismo, que se trata de un Gobierno que ha creado 400 mil empleos y que ha reducido la pobreza en 950 mil personas, tema que ha sido bastante cuestionado por el candidato del Partido Revolucionario Moderno (PRM), Luis Abinader.

Dijo que un presidente de la República debe ser un líder que convoca a su pueblo a partir del entusiasmo y que convoca a la sociedad a trabajar en conjunto, al señalar que es esa sociedad la que construye la riqueza.

“De modo que sí. Yo creo que el pueblo dominicano lo ha recibido así y los medios de comunicación han resaltado el valor de esa convocatoria desde el optimismo para nuestro país”.

Subrayó que, según las encuestas, un 80 % de la población dice aprobar la gestión de Gobierno.
Sobre el tema del especialista en mercadeo político Joao Santana, quien está acusado de aceptar sobornos en su país, expresó que “quieren hacer creer que el fenómeno político Danilo Medina, el cariño que le tiene el pueblo dominicano, es una construcción mercadológica, una construcción publicitaria; naturalmente, para encontrar un pretexto por donde atacar”.