Cámaras de seguridad y alambres de púa indican que se está en la dirección correcta: este viejo almacén de ladrillo rojo al final de un callejón sin salida alberga 500 plantas de marihuana, a escasos cinco kilómetros de la Casa Blanca.

La plantación autorizada de 150 metros cuadrados ha generado unos ingresos de 610,000 euros desde noviembre de 2015. Es una de las siete plantaciones autorizadas en Washington.