A dos días de las elecciones presidenciales de Haití, la situación política del país vecino sigue siendo tensa. Aunque la segunda vuelta ya tiene fecha –el próximo domingo 24–, según el presidente Michel Martelly, las puertas de un posible aplazamiento continúan abiertas.

El mandatario se dirigió a la población a través de la Televisión Nacional haitiana, tan solo unas horas después de que el Senado votara la noche del miércoles a favor de recomendar que se pospongan los comicios, tal y como ha pedido la oposición, argumentando fraude en la primera vuelta del pasado 25 de octubre.

Aun así, Martelly insistió en que “todo está listo para las elecciones del domingo”, y consideró que esta segunda vuelta es “necesaria y tenemos responsabilidad para organizar las elecciones”.

El presidente acusó a la oposición de ser responsable de la crisis electoral que vive el país, después de reiteradas protestas en las calles, en ocasiones, violentas, para pedir el aplazamiento, y de la renuncia oficial de Jude Celestin, el aspirante opositor, a concurrir a los comicios.

Martelly recordó que ha tratado de organizar unas elecciones desde 2012, pero “la oposición siempre busca una manera de bloquear el proceso”.

La insistencia del presidente en mantener la convocatoria electoral ha generado protestas durante esta semana en diversas ciudades del país por parte de la oposición, que ayer anunció que, desde mañana viernes, retomará las movilizaciones y que tiene intención de prolongarlas durante el sábado y el mismo día de los comicios.

El desempate del domingo enfrenta al candidato Jovenel Moise, quien cuenta con el respaldo gubernamental, contra Jude Celestin, quien acusa que la maquinaria electoral de Haití está manipulando la votación. Él encabeza una alianza de oposición que aduce “fraude” en favor de Moise.