Una facción escindida del grupo militante Talibán en Pakistán se atribuyó la responsabilidad del ataque con bomba de este domingo de Pascua en un parque en la ciudad oriental de Lahore, en el que murieron al menos 63 personas y 290 resultaron heridas.

“Un suicida hizo explotar las bombas que portaba en el parque Gulshan Iqbal, cerca de una zona infantil en torno a las 19.00 hora local, dijo el portavoz policial del área, Mohamed Salim.

El agente indicó que las 290 personas que resultaron heridas fueron rápidamente trasladadas a hospitales.

Un portavoz de los servicios de rescate de la ciudad, Jam Sajjad, explicó que el parque Gulshan Iqbal tiene una extensión enorme, con zona de actividades para niños y que en el momento de la explosión el lugar estaba lleno de familias que van a pasar allí la tarde los fines de semana.

El gobierno provincial del Punjab, de la que Lahore es la capital, informó en su cuenta de Twitter que se declaró el estado de emergencia en todos los hospitales de la ciudad y anunció tres días de luto oficial.

A mediados de marzo, 15 personas murieron y 30 resultaron heridas en un atentado con bomba contra un autobús en el que viajaban empleados del Gobierno en la ciudad de Peshawar, en el noroeste del país.

A pesar de ello, los atentados talibanes se han reducido tras el comienzo de una operación militar en las zonas tribales en 2014 y que todavía continúa en la que han muerto unos 3,500 insurgentes, según el Ejército.

Condena mundial

Estados Unidos condenó “con la mayor firmeza” el “atroz” ataque terrorista.

“Este acto cobarde, en el que ha sido durante mucho tiempo un parque pintoresco y apacible, ha matado a decenas de civiles inocentes y ha dejado muchos heridos”, dijo en un comunicado el portavoz del Consejo de Seguridad Nacional de la Casa Blanca, Ned Price.

“Enviamos nuestras más profundas condolencias a los seres queridos de las víctimas mortales, al igual que nuestros pensamientos y oraciones están con los muchos heridos en la explosión”, agregó Price.

El portavoz insistió en que Estados Unidos apoya al pueblo y al Gobierno de Pakistán “en este momento difícil” y aseguró que el Ejecutivo estadounidense seguirá trabajando con sus socios en Pakistán y en toda la región, que juntos serán “inflexibles” en los esfuerzos “para erradicar el flagelo del terrorismo”.