A 22 días de las elecciones del pasado 15 de mayo los excandidatos presidenciales continúan mostrando supuestas pruebas irrefutables que certifican que “el proceso electoral estuvo caracterizado por un patrón sistemático de manipulaciones fraudulentas y una gran desorganización”.

En esta ocasión, a través de un informe, los exaspirantes a la Presidencia afirman que se trató de “un cuadro vergonzoso e inaceptable de violaciones”, en el que “fueron más los concurrentes que los votos emitidos”.

El citado documento muestra 20 ejemplos de este caso, como el colegio 646 del Distrito Nacional, al que acudieron a votar 392 electores y aparecen solo 204 votos emitidos en el nivel A, para una diferencia de 188 votos. El cuatro indica que los inscritos en ese colegio son 276, para complicar todavía más el cuadre.

La misma situación se produjo en el municipio San Francisco de Macorís, en el colegio  22, con 511 concurrentes (las personas que fueron a votar), y solo 257 votos para una diferencia de 254, aunque figura con 351 inscritos. Así hay otras mesas, en distintas demarcaciones, que difieren desde 186 hasta 320 votos.

Lo anterior, a juicio de estos excandidatos “es un indicador incuestionable de la inconsistencia y poca fiabilidad del conteo y transmisión de datos del sistema electrónico utilizado”.

Sobre el método de conteo, aseguran que “cuando se comparan los resultados registrados en las actas manuales con aquellos que aparecen en las actas emitidas por el sistema electrónico se observan diferencias en una cantidad superior al 60 % de las actas recibidas en nuestro centro de cómputos y siempre a favor del candidato a la reelección”.

Estos representantes de fuerzas opositoras también mencionan como irregularidades de estos comicios la “diferencia entre el número de votos presidenciales y los depositados a las candidaturas municipales y congresuales en un mismo colegio, actas con más votos emitidos que inscritos en el colegio, excesivo número de concurrentes no pertenecientes a un determinado colegio electoral, desaparición de boletas correspondientes a la oposición y el trasiego (traspaso) de votos del PRM al Partido de Acción Liberal (PAL) y al Partido Socialista Verde (Pasove)”.

“Todas las actas electrónicas carecen del número correspondiente a su código de barra, además de que las manuales no están plastificadas en gran parte, por lo que se puede escribir fácilmente sobre ellas y ser suplantadas. Esta situación permite la clonación o el cambio de los resultados originales de un colegio”, refiere este documento con fecha del 24 de mayo.

Entre las irregularidades que se destacan en este informe se encuentra además “el caso de las 28 boletas del nivel presidencial, todas marcadas en la casilla 15 (de Luis Abinader-PRM), que aparecieron tiradas en un zafacón de la escuela Filomena R. de Villa Aura, Colegio Electoral No. 1364 A, municipio Santo Domingo Oeste”.

“Cumplimos con el deber de advertir a la nación dominicana que el partido oficial está cerrando las vías para la participación democrática, imponiendo un esquema de poder autoritario y avasallante colocado por encima de la Constitución, de las leyes y del Estado de Derecho”, concluyen.

La base de datos de la Junta Central Electoral (JCE) y las actas digitadas del Partido Revolucionario Moderno (PRM) son las fuentes que sustentan este informe.

Diferencia

20 colegios figuran en la muestra de casos en los que la cantidad de votos emitidos en el nivel presidencial es mucho menor que el registro de electores que acudieron a sufragar, lo que lleva a cuestionar qué ocurrió con las boletas faltantes.

28 cantidad de boletas del nivel presidencial, todas supuestamente marcadas en la Casilla 15, que aparecieron tiradas en un zafacón de  la  escuela  Filomena  R.  de  Villa  Aura, Colegio  Electoral No.1364A municipio  Santo  Domingo  Oeste.