El derechista de 56 años Mauricio Macri se consagró presidente de la República en el balotaje de este domingo disputado contra el peronista Daniel Scioli. Es la primera vez que su partido, el Pro (Propuesta Republicana), junto a diversas fuerzas montadas sobre el poder territorial de la UCR, logra la primera magistratura nacional, otorgándoles a sectores que se suman a la vida política desde la actividad empresarial la oportunidad de gestionar el Estado nacional y de fijar una agenda propia para el país.

Conocido popularmente como presidente del club Boca Juniors y por su gestión transformadora al frente de la entidad, Macri se sumó a la política en 2003, cuando creó el partido Compromiso para el Cambio. En 2007 se transformó en la alianza Pro y, con ese nombre, ganó por primera vez el gobierno de la Ciudad de Buenos Aires.

Su compañera de fórmula es Gabriela Michetti, quien también lo acompañó en la jefatura de Gobierno porteño.

Llegará al poder simultáneamente a la salida de Cristina Fernández de Kirchner, tras 12 años de gobierno junto a su marido, Néstor Kirchner, y como su principal opositor, rol en el que consiguió consolidarse y, de esa forma, dejar en el camino o sumar detrás de sí a figuras como Sergio Massa, un peronista bonaerense que quedó fuera del balotaje, o los mendocinos Ernesto Sanz y Julio Cobos, que también querían ser candidatos presidenciales y acabaron por apoyarlo.

Felicidad y confianza

“Estamos muy, pero muy felices con lo que ha pasado hoy en la Argentina”, dijo Marcos Peña, jefe de campaña de Macri, a los seguidores de Cambiemos en el comando de campaña del frente opositor.

Peña aclaró temprano que “la elección no terminó, termina cuando las actas están cerradas y llegan al correo (pero) estamos muy pero muy contentos con este resultado”.

El senador Ernesto Sanz, de la Unión Cívica Radical (UCR), una de las fuerzas que integran la coalición, afirmó que “Argentina ya no será igual a partir de esta noche. La democracia argentina recuperó equilibrio”.