Aunque no responde sobre un posible debate entre aspirantes a la Presidencia, el pasado sábado, el primer mandatario de la República demostró que no es tan “mudo” como lo pintan, al hacerle frente a las acusaciones del candidato del Partido Revolucionario Moderno (PRM), Luis Abinader, sobre el uso de los recursos del Estado para el financiamiento de su campaña proselitista.

Durante su proclamación como candidato por el Partido Socialista Verde (Pasove), Medina pidió a la Junta Central Electoral (JCE) que fiscalice al Partido de la Liberación Dominicana (PLD), para demostrar que no utilizan recursos públicos en su campaña, porque según afirmó, “el pueblo dominicano lo conduce a una contundente victoria”.

“Que quede claro, le pido a la JCE que haga su trabajo y que impida a cualquier militante hacerle daño a mi candidatura usando un recurso público que no me interesa que se use en mi campaña”, señaló Medina, en reacción a varios opositores que le acusan de usar fondos públicos para promover la reelección.

El secretario general del PLD, Reinaldo Pared Pérez, también argumentó que Medina no necesita recurrir a los bienes del Estado, porque “el principal recurso que utiliza el PLD es la fuerza de un pueblo que le ha hecho ganar cinco elecciones consecutivas”.

De esta forma, Medina ha entrado en un duelo de declaraciones con el rival que más se le acerca en las encuestas. Lo que no ha aceptado, ni proyecta aceptar es someterse a un debate público y contradictorio, con todos los aspirantes, tal como lo han demandado tanto Abinader como otros candidatos.

De acuerdo con declaraciones del vocero de la Presidencia, Roberto Rodríguez Marchena, el anhelado careo no se ha producido porque el Presidente no tiene con quién debatir, pues aseguró que la campaña de Abinader se enmarca en un discurso de descalificaciones.

Marchena reconoce que es deseable que se produzca un debate entre los candidatos presidenciales, pero considera que en lugar de una discusión con altura, el aspirante a la Presidencia por el PRM ha escogido “un debate rastrero”. “Porque si la otra persona a la que se le supone que desea participar en el debate no tiene actitud de debatir, sino de descalificar, entonces se hace muy difícil poder debatir”.

El portavoz de la Presidencia advirtió que Abinader ha denunciado presuntas irregularidades en el uso de fondos públicos sin aportar ninguna prueba, y que desde el inicio de su campaña, el candidato del PRM se la ha pasado descalificando la obra de gobierno.

Rodríguez Marchena dijo que entiende la inquietud de los empresarios, pero Danilo Medina debatiría con el candidato presidencial del PRM si cambia de actitud y explica cuál es su propuesta de gobierno que, afirma, el pueblo dominicano no conoce.

“Yo entiendo la curiosidad que tienen los empresarios, de que el señor Abinader diga por fin qué es lo que cree, qué es lo que va a hacer porque no lo sabemos”, enfatizó.

Mientras a la JCE le queda la tarea de investigar la situación, para determinar la veracidad o falsedad de las acusaciones de Abinader, Medina sigue haciendo actividades de proselitismo, y el “tan debatido debate” sigue pareciendo una utopía para los que hacen la petición.