Una de las costumbres del folclor político peruano indica que el desayuno de los candidatos debe ser televisado el día de las elecciones. En una suerte de Acción de Gracias mediático, muy temprano se reúnen en familia bien vestidos para cocinarse panqueques, huevos y tostadas, sánduiches, jugos y cafés que alcanzarían para empachar a un batallón, o comparten la misma dinámica en alguna escuela o comedor popular de un barrio periférico para exhibir mayor sensibilidad social.

¿Cuál es la idea? Mostrar “espontáneamente” el lado humano de los candidatos delante de cámaras cuando millones de peruanos se disponen a formar colas para depositar su voto y hasta revelar los secretos de alguna receta de lo que fuera, como los “huevos a la ventanita” (pocas cosas entusiasman tanto a los peruanos como los menesteres gastronómicos).


Ayer, no fue la excepción. Pedro Pablo Kuczynski, candidato de Peruanos por el Kambio (PPK), se apareció con su esposa en una calle del barrio popular de La Victoria y hasta bailó unos pasitos de música afroperuana (como bailarín, a lo largo de la campaña, ha demostrado ser un buen economista). Y Keiko Fujimori, candidata de Fuerza Popular (FP), respondía sonriente las preguntas de los periodistas mientras calentaba los panes para sus hijas en una tostadora. Distraída como estaba, se le pasó la mano y las cámaras mostraron que se le quemó el pan.


¡Premonición! Ya estaba servido el primer meme del día con los dichosos panes tostados: ¡a Keiko se le quemó el pan! ¡En la puerta del horno del día de las elecciones! La hija del expresidente Alberto Fujimori (1990-2000) había encabezado las encuestas sobre PPK en este balotaje desde que el 10 de abril ganara la primera vuelta con el 39 % de los votos válidos versus el 22 % de su contrincante.

El domingo pasado –último día en que se podían difundir encuestas en el país–, todos los sondeos la colocaban 3 o 4 puntos porcentuales arriba, pero en los últimos días arremetió con fuerza el antifujimorismo.


A las 4:00 de la tarde, hora local, se dio el flash con los resultados a boca de urna: dos encuestadoras colocaron arriba a Kuczynski y una a Fujimori. Ipsos, la más acertada en los últimos años, le dio 50.4 % vs. 49.6 % en votos válidos a PPK. Hora y media después, el conteo rápido de la misma firma que suele ser más preciso (adelanto estadístico hecho ya sobre votos contabilizados en mesa y no sobre lo que declaran los electores al salir de los locales de votación) le daba 50.5 % a PPK por 49.5 % a Keiko. Kuczynski salió junto a su esposa y sus vicepresidentes a saludar a sus partidarios desde el balcón de su casa.


“¡Esta es una victoria para PPK, para el Perú, para la democracia y una derrota para la corrupción!”, proclamó Gilbert Violeta, congresista electo por PPK. “¡Ahora tenemos que defender los votos en todo el Perú, ya hemos denunciado irregularidades que no vamos a permitir para defender el voto de los peruanos!”.


Los resultados oficiales tardarán algunas horas. En los preliminares, PPK –un tecnócrata de 77 años de centroderecha, de larga trayectoria en gobiernos peruanos desde hace 40 años como ministro en diferentes períodos– va adelante por escasa diferencia. Al parecer, nuevamente el fujimorismo ha sido derrotado en el Perú (como sucedió hace cinco años con el ajustado triunfo del presidente Ollanta Humala sobre la propia Keiko). Como dijo Carlos Bruce, otro congresista electo de PPK, “el antifujimorismo es el primer partido político del Perú”. Este lunes se debe confirmar.