Miah tiene un año edad y aún desconoce las palabras mamá y papá; no las escucha. El canto de las aves para ella es un sonido extraño y de sus labios solo salen monosílabos que se corresponden con la alegría de su mirada.

Aunque las aseguradoras de salud le han dicho a los padres de Miah, Sonia Vicente y Manuel Nova, que “escuchar es un asunto de estética”, ellos están seguros de que se trata de una necesidad física; de un sueño que quieren convertir en realidad.

Pero para que este sueño se cumpla, para que Miah escuche y hable hacen falta 30 mil dólares (un millón trecientos cincuenta mil pesos). Unos 27 mil dólares para hacerle un implante coclear (instalación de un dispositivo conectado al tímpano) y otros tres mil dólares para internamiento, terapias posteriores y honorarios para el doctor Roberto Bautista, en la Vega, uno de los pocos especialistas que realizan este tipo de intervención.

“Nació de 32 semanas, con tres libras de peso. Duró 28 días en incubadora. Debido a todo el procedimiento que se llevó para mantenerla con vida y un sinnúmero de cosas que pasaron dentro del embarazo se produjo prematuridad”, explica en declaraciones a Metro el padre de Miah, quien afirma que se dieron cuenta de esta condición a sus ocho meses de nacida.

“Entonces la niña se ve afectada de su audición y presenta una hipoacusia congénita, conocida también como sordera bilateral, es decir, en ambos oídos (…) No es hereditario porque ninguno de nosotros tiene ese padecimiento, pero como te informaba el embarazo fue un embarazo de alto riesgo”.

Esta pequeña, que nació a los 26 días de marzo del año 2015, forma parte de las 97,735 personas que según la Encuesta Nacional de Hogares de Propósitos Múltiples ENHOGAR 2013 tienen discapacidad auditiva.

Cada vez que Miah va a uno de sus chequeos habituales paga de consulta 1,500 pesos. Desde el año 2007 los médicos especializados en otorrinolaringología decidieron, de manera unánime, no aceptar ningún tipo de seguros, con la justificación de que con el inicio del Seguro Familiar de Salud (SFS) sus ingresos por procedimientos quedaron reducidos en un 70 %.

La situación de esta niña, que en las redes sociales lleva el nombre de ¡Hola, soy Miah!, ha sacado el lado creativo de esta familia. “Estamos creando pulseras por nosotros mismos, a 300 pesos una y 500 por dos. Es un medio para decirle a la gente que nos done y que al mismo tiempo estamos dando un símbolo del amor y la unión que está teniendo esta familia para lograr conseguir esta causa” cuenta Nova.  

A Miah, además de ver a Peppa, la cerdita, le gusta jugar con sus hermanos de dos y 12 años. Su abuela la describe como una niña muy simpática, alegre y tranquila. “Ella, dentro de todos los procesos que ha vivido, ha sido una guerrera; desde pequeñita luchó por su vida”, subraya.  

Datos internacionales

Según la Organización Mundial de la Salud (OMS), 360 millones de personas en el mundo padecen de pérdida de la audición; 328 millones de adultos y 32 millones de niños. La mayoría de estas personas reside en países de medianos recursos.

Las complicaciones en el parto, los rasgos hereditarios, enfermedades infecciosas, envejecimiento, exposición al ruido excesivo, la contaminación ambiental y el uso de determinados fármacos, son algunas de las principales causas, plantea la OMS, de la pérdida de audición, que en los niños tiene como consecuencia el retraso en el desarrollo del habla.

Dato oficial

97,735

Personas en República Dominicana tienen discapacidad auditiva, según la Encuesta Nacional de Hogares de Propósitos Múltiples ENHOGAR 2013. La Organización Mundial de la Salud (OMS) afirma que 360 millones de personas en el mundo padecen de pérdida de la audición, 328 millones de adultos y 32 millones de niños.

Para colaborar con esta causa

Depositar a la cuenta del Banco Popular número 755524279 a nombre de Sonia Vicente. Quienes residen en el extranjero pueden donar vía internet a través de www.gofundme/holasoymiah.