Tropas de élite leales al gobierno de Irak se disponían en las últimas horas a lanzar una ofensiva que busca desalojar a los guerrilleros del Estado Islámico (EI o Isis) de la estratégica ciudad de Faluya, mientras miles de personas intentan escapar de los combates.

Ayer las tropas iraquíes se encontraban apenas a 50 km del centro de la urbe.

Las fuerzas de élite antiterroristas, la policía de Al Anbar y combatientes de tribus de la zona “están estrechando el cerco en torno a Faluya”, informó un oficial del mando de operaciones conjuntas.

 Al mismo tiempo, los “peshmergas” (combatientes) kurdos lanzaron ayer una potente ofensiva al norte del país, en Mosul, destinada a formar una “tenaza” y aumentar la presión sobre las fuerzas del EI antes de la planeada ofensiva.

“Los peshmergas lanzaron una ofensiva terrestre para retomar del EI varias localidades de la región de Al Jazir, al este de Mosul”, reveló el Consejo de Seguridad de la región autónoma del Kurdistán iraquí.

Los cerca de 5.500 milicianos, que recibieron apoyo aéreo de la coalición internacional que combate al EI, consiguieron ayer arrebatar al menos tres aldeas al Estado Islámico.

Mientras tanto, ayer crecía el número de habitantes de la zona de Faluya que trataban de escapar, fatigados, asustados y hambrientos, de la inminente intensificación de los combates.

Desde el fin de semana pasado, más de 3,000 personas habían conseguido escapar, mientras otras 50,000 continuaban prácticamente sitiados en el centro de la ciudad, “aislados de cualquier ayuda y protección”, según denunció el Consejo Noruego para los Refugiados.

Según autoridades iraquíes, los militantes del EI intentan usar a los habitantes de la urbe como escudos humanos.

Paralelamente, sigue en marcha en Siria otra ofensiva contra los bastiones del Estado Islámico en el área de Alepo, los que obligaron a huir a unas 6,000 personas en los últimos días.

En Moqdadiya, al noroeste de Bagdad, un atentado suicida en un café dejó ayer 7 muertos y 22 heridos. El atentado fue reivindicado por el EI en un comunicado en redes sociales.