¿Cuáles serían las tres transformaciones que recibiría el Estado de ser gobernado por Minou y la APD?

Nuestra propuesta se puede resumir en que vamos a crear más mercados y un mejor Estado, y eso está atravesado por cuatro ejes fundamentales.

Por un lado la competencia, porque no es posible que sigamos administrando el país con los mismos privilegios de siempre y tenemos que garantizar una competencia leal.

Otro de los ejes es el ético, nosotros estamos obligados a administrar bien el Estado dominicano, porque los problemas que tenemos en el país son políticos; la corrupción que atraviesa todo la administración pública ha llegado a unos niveles que es imposible.

El otro eje en que cualquiera de nuestras políticas tiene que estar basada es en el medioambiente.

Ninguna política que impulsemos puede hacerse de espaldas al impacto que pueda tener sobre el medioambiente de República Dominicana, algo que es vital porque somos una isla, porque tenemos una economía basada en los servicios; este tema tiene que ser transversal.

Por último, todas las políticas tienen que caracterizarse por su sencillez. Te lo puedo explicar en materia de las políticas económicas: nosotros tenemos que simplificar las políticas fiscales, en términos de las tasas y en términos de la forma en que se hace, aquí hay un día para cada impuesto.

¿A propósito, cuál es su posición en torno al pacto fiscal?

Lo primero es que los actores tienen que tener confianza. Lo más importante para un pacto fiscal es un compromiso con el tema del gasto. No es posible seguir hablando de un pacto fiscal cuando no hay absolutamente un control del gasto; entonces, para mí eso es lo primero que debe tener un pacto fiscal.

la economía dominicana, desde nuestro punto de vista, tiene también que ser manejada sobre bases de sostenibilidad y de fiscalización, tanto del gasto como también de la evasión que hay con respecto al tema fiscal.

Las exenciones fiscales son más del doble que lo que el Estado recauda por el ITBIS, 212 mil millones, que equivale al 6.5% del PIB. El ITBIS equivale al 3.18% del PIB. Ese desorden necesariamente tiene que ser revisado.

¿Plantea una reducción gradual o la eliminación de esas exenciones?

Yo planteo una revisión. Las cuentas de este país no están tan claras, o por lo menos no hay una transparencia como para que podamos decir cuál es el nivel de endeudamiento con que nosotros vamos a recibir ese Gobierno. Entonces es difícil saber lo que puedes hacer, con la irresponsabilidad en el gasto con la cual las actuales autoridades se manejan.

¿Piensa que la pobreza se ha reducido como proclama el Gobierno? ¿qué haría usted para enfrentarla?

Las cifras de pobreza en el país no han disminuido, las políticas que usa el Gobierno son de carácter clientelar, que no buscan disminuir la pobreza.

Una decisión económica de cambiar el signo a la política impositiva en República Dominicana y poner impuestos de carácter progresivo y no basar la política fiscal en tributos tan regresivos, sería mucho más impactante sobre el tema de la pobreza. Si nosotros bajamos la tasa del ITBIS, eso impacta directamente sobre la pobreza, sobre la vida de los pobres, sin privilegios.

¿Qué tan difícil ha sido como mujer llevar la candidatura?

Yo pienso que, efectivamente, las mujeres pasamos mucho más trabajo para hacer política, y en general eso vale para todos los trabajos que tenemos que hacer las mujeres, por el equilibrio que hay que hacer entre la familia.

Nosotras hemos logrado participar en espacios públicos, demostrar que lo podemos hacer y hacerlo bien y eso es una doble carga para las mujeres. Yo he sufrido muchas veces esas dificultades; sin embargo, se da de manera muy sutil, hay que estar pendiente de todo.  Una vez, cuando estaba en la Cancillería, en el periódico Última Hora me pusieron tres fotos de tres actividades a las que yo había ido con la misma ropa, eso no se lo hacen a ningún hombre. Pero afortunadamente no es tan difícil, las mujeres hemos demostrado que podemos. Yo veo mi participación como una manera de ir abriendo esos senderos.

¿Cómo sienten ustedes la visión del elector hacia una mujer candidata?

Lo que naturalmente sale, y a veces cantan en los recorridos que hacemos, Camina con Minou, es “Ya que los hombres no pueden…” Es muy buena la acogida, la receptividad.

También lo dicen las encuestas de opinión pública, que han ido señalando cómo ha aumentado entre la ciudadanía dominicana la visión de que las mujeres pueden gobernar y hacerlo bien y, sobre todo, que el pueblo dominicano se siente preparado para ser gobernado por una mujer. Estoy segura de que ese será quizás el cambio más importante que tendremos en República Dominicana.

Ante la ofensiva millonaria de los partidos tradicionales, sobre todo los oficialistas, ¿cómo compensan los medios para llegar al electorado y organizaciones representativas?

De la única manera que es posible hacer: a través del contacto personal. Tenemos los recursos tradicionales de la política, el convencimiento a través del contacto directo, la aparición en los medios de comunicación, y ahora contamos también con un mecanismo al que hay que sacarle mucho partido que es el de las redes sociales. No es fácil, nadie puede competir con el Gobierno, que tiene no solamente todos los recursos, sino ningún escrúpulo para utilizar los recursos públicos en beneficio propio.

Nosotros estamos trabajando para ganar y hemos trabajado desde el principio para ganar. Pero el pueblo también debe saber que tiene que votar por nosotros porque aunque perdamos, necesitan fortalecer una opción que es distinta. Nunca estaría botando su voto votando por nosotros, y tiene que votar además por nosotros precisamente para eso, porque ¿qué va a pasar aquí si no se vota por conciencia este 15 de mayo? Somos realmente la posibilidad de transformación en República Dominicana.

¿Por qué no fue posible establecer alianzas entre alternativos y emergentes que reniegan de los partidos tradicionales, por ejemplo, Guillermo Moreno, de Alpaís?

Bueno, lo intentamos. Yo creo que somos opciones distintas, y propuestas distintas, con una concepción distinta de la política. Nosotros jamás suscribiríamos lo de que hay que aplicar la ley con mano de hierro, porque eso estaba bien para una dictadura, pero a estas alturas jamás; pero lo intentamos.

Intentando llevar buenos y buenas candidatos conjuntos, porque desde nuestra concepción es fundamental cambiar el Congreso y los gobiernos locales si queremos disminuir los modelos de corrupción y transformar a República Dominicana. Y que eso se convirtiera en un puente para una alianza más amplia. Pero no fue entendido ni aceptado por ellos.

Ellos tienen un criterio diferente, entendían que solo era posible una alianza al nivel presidencial y que todo estaba supeditado a eso.

¿Qué conserva Minou de sus años de militancia en el PLD?

Conservo la enorme cantidad de hombres y mujeres decentes, buenos, que llegaron al PLD buscando lo que el PLD ha dejado de ser. En realidad, lo mejor que guardo de mi militancia en el PLD es la oportunidad, la posibilidad, de haber compartido durante un tránsito largo de mi vida con mucha gente que creen que una República Dominicana mejor es posible.

¿Qué tiene prevista su candidatura durante el mes que resta de campaña?

Nosotros tenemos todo un calendario de actividades, tanto Mario (Bergés) como yo, de recorridos por el país, que estamos haciendo. Hemos decidido concentrarnos sobre todo en donde se concentra la mayoría de los votos.

Discurso

“Nosotros no estamos planeando eliminar esos programas (de ayuda al pueblo) porque sería injusto, pero aspiramos a que se haya disminuido tanto la pobreza que no sean necesarios”.
Minou Tavárez Mirabal, candidata presidencial por el Partido Alianza por la Democracia (APD)