La Misión de las Naciones Unidas para la Estabilización en Haití (Minustah) instó a encontrar una solución al vacío político en que se encuentra el país cuyo presidente, Michel Martelly, deberá dejar el poder el próximo siete de febrero sin un sucesor electo o designado de forma provisional.

"Estamos cerca del fin del mandato y es preciso que tanto Martelly como los políticos y los demás sectores se aboquen a encontrar una solución", dijo en una entrevista concedida hoy a EFE, Sandra Honore, jefa de la Minustah.

El conflicto, que se arrastraba desde el 24 de diciembre cuando el Consejo Provisional Electoral (CEP) aplazó la segunda vuelta de las elecciones presidenciales, se agravó más aún cuando el organismo encargado de organizar los comicios los canceló "por razones de seguridad", según explicó el CEP.

En esos momentos, grupos de la oposición protagonizaban violentas manifestaciones en Puerto Príncipe y en otras ciudades del país para denunciar un presunto fraude electoral.

En esos incidentes también participaban partidarios del presidente Martelly, quien insistía en la realización de las elecciones para convertirse así en el segundo presidente en la historia política del país que abandonaba el poder concluido su mandato legal.

"Estamos en Haití para apoyar el proceso del país en diferentes frentes y nuestra posición es que los actores políticos deben negociar para hallar una solución antes del siete de febrero", insistió Honoré.

La jefe de Minustah dijo que en estos momentos, en que persisten las manifestaciones, se busca una solución y que en esos esfuerzos participan varios sectores interesados en el fin del problema.

Honoré señaló que en esos contactos está participando el presidente Martellly quien se ha reunido con los presidentes del poder legislativo.

En ese sentido, indicó que tiene la esperanza de que haya una salida para un conflicto que pone al país frente a un vacío de poder que podría agravarse más aún.

"Veo un sentimiento de urgencia y de responsabilidad en los actores para encontrar una solución y para que el país siga su proceso de desarrollo. Nosotros en la comunidad internacional estamos aquí para apoyar este proceso", dijo.

Agregó que los esfuerzos para designar al sucesor de Martelly deben continuar a pesar de las denuncias de fraude electoral las cuales, dijo, no han sido fundamentadas debidamente.

"El Consejo Provisional Electoral dio un resultado y todavía los que cantan fraude no han probado que efectivamente ocurriera", dijo.

El CEP está integrado por nueve miembros que representan a diversos sectores de la sociedad haitiana, la mayoría de los cuales abandonaron sus cargos al recrudecer las protestas y ahora solo quedan dos.

Varios de ellos dijeron que tomaban la decisión de excluirse debido a que habían recibido amenazas de muerte.

Honore también indicó que quienes denuncian las maniobras para torcer los resultados de la primera vuelta ganada por el candidato oficialista Jovenel Moise no han presentado pruebas concretas en ese sentido.

"Las normas para denunciar ese tipo de fraude son claras y quienes lo han denunciado no han seguido el debido proceso", expresó.

La funcionaria diplomática insistió en que la Minustah seguirá apoyando los esfuerzos que se hagan para encontrar una solución lo más pronto posible.

"Apoyamos a Haití en todo, financieramente, con capacitación, y trabajamos con grupos de la sociedad civil para mejorar la situación del país", dijo.

"El proceso electoral tiene que terminar. Espero ver que después del siete de febrero el CEP sustituya a quienes han renunciado y termine de una vez por todas el proceso para designar al nuevo presidente", concluyó.

En la cancelada segunda vuelta electoral también debieron designarse 27 diputados y seis senadores.

Hoy la oposición volvió a salir a las calles de Puerto Príncipe para pedir la dimisión de Martelly y unas elecciones limpias, sin que se registraran mayores incidentes.