¿Qué le ofrece el Parque Mirador Norte a los ciudadanos para que se desplacen desde la comodidad de sus hogares hasta allá?  Aunque conserva gran parte del encanto, por la vegetación que bordea al río Isabela, muchas de sus áreas están lejos de representar un atractivo para visitar.

Atracciones deterioradas o en desuso, vías interiores en descuido y casi nula vigilancia ofrecen un síntesis del panorama desolador de este pulmón natural, ubicado en el extremo sur de Santo Domingo Norte, con acceso tanto por la avenida República de Colombia, como por la Hermanas Mirabal.
El lago, habilitado para paseos en botes, se encuentra también en desuso.

En casi  tres horas de recorrido por el lugar, en un jueves, no se observó a un sólo visitante, ni de colegios, ni particulares, ni familias.

Con 9.5 kilómetros cuadrados, es el más grande de los parques ecológicos del Gran Santo Domingo y parte de un conjunto de áreas verdes creadas en los gobiernos del ex presidente Joaquín Balaguer en 1992.

Durante un recorrido desde  cada una de las puertas que permiten el acceso a este pulmón natural, Metro observó el poco atractivo que conserva, pues se pierde entre descuido y dejadez de quienes les administran o de las instituciones responsables, como el Ministerio de Medio Ambiente y el Ayuntamiento de Santo Domingo Norte.

Durante el camino por el parque y al hablar con algunas personas cercanas al lugar, también se detecta la escasa promoción que recibe. De hecho, varios moradores de este municipio de la provincia Santo Domingo aseguraron que, para recrearse o “botar el golpe”, prefieren recurrir a otras opciones.
En varias áreas, tanto en los espacios interiores, como en los alrededores, se observaba basura amontonada en tanques, en fundas plásticas y también suelta.

Para colmo, la extensión de esta zona se suma a la escasa vigilancia policial para convertirla en un espacio propicio para la delincuencia, lo que la hace todavía menos atractiva.

Ivelisse Rosario, relacionista de la administración del parque, sostuvo, sin embargo, que los atracos que reportan algunos moradores de residenciales cercanos son solo casos aislados.

Y cobran

Este parque cobra cada una de las atracciones que ofrece, desde la entrada hasta el uso del lugar si es para algún evento.  

El costo por vistas es 25 pesos para los niños y 35 adultos. Si desea utilizar unas de las pocas bicicletas, el alquiler cuesta 100 pesos por una hora  y lo mismo dar un paseo por el lago.

Flujo de personas

Los días laborales las visitas son mínimas y los fines de semana, la afluencia alcanza unas 150 personas, según  la administración. Esto deja al descubierto que el Parque Mirador Norte está lejos de constituir la primera opción para pasar un momento de esparcimiento en familia, hasta para los residentes del municipio.

Un millón 700 mil pesos es el presupuesto que recibe mensual para el mantenimiento del parque, según declaración reciente de su administradora. Esta institución cuenta con una nómina de más de 200 empleados, encargados de mantener limpio y en condiciones los casi 10 kilómetros de parque.
Este millón 700 mil pesos se distribuyen en  mantenimiento, nómima de empleados, pago de energía eléctrica y recolección de basura, lo que a la vista no es suficiente para mantener el parque en actas condiciones.

Luego de una cita previa solicitada por Metro, la admistradora, Cleo Sánchez, dijo ayer al equipo de Metro que “no tiene la autorización de la administración del parque para hacer el reportaje”; advirtió que “si lo hacen será como simple ciudadanos”.

Puertas

La 1: Desde aquí se comienza a notar el escaso atractivo para el público. Se encuentra a pocas distancias de la estación Hermanas Mirabal del Metro, tiene dos canchas de basketball, un play y  juegos infantiles, los cuales lucen abandonados y sin brillo, además de hierros viejos sin pintar y con piezas rotas.

La 2: Los ojos se pierden por bellos senderos que conducen a las márgenes del río Isabela, a los humedales, apreciando su esplendor y el verde de los árboles.
Sus gacebos se utilizan para cumpleaños, bautizos y bodas, pero su poco mantenimiento hace que muy pocas personas se motiven a darle el uso para el cual fueron construidos.

La 3: Uno de los mayores atractivos del parque y muy conocido por quienes le visitan en algunas ocasiones, es el Restaurante La Cotorra, el cual luce muy poco utilizado y apetecible para ir a comer en familia.

La 4: Su mayor atractivo era el Lago La Yaguaza, destinado para el disfrute de niños y adultos, con los paseos en botes. Pero estos muestran un gran descuido, además de que el agua ha bajado y no se puede cruzar por algunos puntos. Los Gansos,  unos 10 que se pueden observar, ya no le dan el encanto que este tenía.

La 5: Aquí se ubica la administración del parque, uno de los lugares que se conservan más higiénicos y cómodos de visitar. Se observan juegos, el  Monumento al Trabajo, Monumento  a la Alegría de Vivir y la  Plaza de la  Bandera.

La 6: Aquí está un vivero realizado por la actual administración y jardines, dos senderos y juegos infantiles.