La misión de observación electoral de la Organización de Estados Americanos (OEA) en la República Dominicana planteó hoy una reforma estructural "profunda" al sistema electoral del país.

El jefe de la misión, el expresidente colombiano Andrés Pastrana, leyó un comunicado en rueda de prensa, en la que señaló que los observadores de la OEA constataron que la jornada transcurrió en normalidad, a pesar del desorden y la incertidumbre generados por las deficiencias en la instalación de las máquinas de apoyo al proceso.

La OEA indicó que llamó la atención la actividad proselitista desplegada tanto en las inmediaciones como en el interior de los centros de votación, y que, además, se observaron aglomeraciones de personas alrededor de los recintos y, en ese contexto, se recibieron denuncias sobre compra de votos y cédulas.

Indicó que los procedimientos de conteo de votos no fueron homogéneos, dado que en algunas mesas se contó de manera manual y exhibiendo las boletas, mientras que en otras de forma automatizada sin mostrar los sufragios.

En términos generales, indicó, la jornada transcurrió con tranquilidad, sin embargo, hubo incidentes aislados de violencia que se saldaron con seis muertos.

Para la misión de observación de la OEA, la principal fragilidad de la jornada estuvo en el uso de los equipos técnicos.

En numerosos recintos, explicó, faltaron equipos, no llegaron los auxiliares técnicos, o tuvieron problemas de conectividad y funcionamiento de las máquinas de control biométrico y de cómputo automatizado.

Las autoridades electorales debieron ordenar el inicio de la jornada de votación aunque no estuvieran en funcionamiento las máquinas para identificar a los votantes.

En el cierre se repitieron los inconvenientes con las máquinas y la modalidad manual, contemplada en la ley pero interpretada inicialmente como contingente por la JCE, terminó siendo indispensable para evitar conflictos en esa etapa de la jornada.

En ese sentido, recomendó que la implementación de innovaciones tecnológicas debe ser paulatina, permitiendo que tanto la autoridad electoral como los partidos y la sociedad en su conjunto estén preparadas para cambios tan significativos.

Por otro lado, la misión señaló que el actual modelo de financiamiento público de partidos y campañas políticas no está diseñado para generar condiciones de equidad en la contienda.

Esto se debe a que no existe ningún tipo de regulación sobre el financiamiento privado y la ley electoral establece que el 80 % del financiamiento público se distribuirá en partes iguales entre los partidos que obtuvieron más del 5 % de los votos válidos emitidos en los últimos comicios y el 20 % restante entre los demás colectivos.

En este sentido, recomendó que se avance urgentemente en el diseño de una ley que promueva mayor equidad en la distribución del financiamiento público directo, y que se establezcan límites a los fondos provenientes del sector privado.

La delegación de observadores electorales del organismos hemisférico indicó que el sistema electoral local distingue la elección del Senado y la Cámara de Diputados.

Para el Senado, se utiliza el sistema mayoritario y es elegido senador el candidato que obtenga más votos en la provincia.

Este mecanismo de elección no contempla que un votante pueda seleccionar candidatos de distintas alianzas en la elección de forma individual para las diferentes cámaras del Congreso.

Aunque este sistema de asignación de escaños genera condiciones de gobernabilidad, dijo, limita al mismo tiempo la pluralidad en el poder legislativo y contribuye a la concentración de poder.

Teniendo en cuenta lo anterior, la misión recomienda considerar la posibilidad de que se separen estas votaciones.

Por último, subrayó que el aumento de la participación de mujeres en la política dominicana ha ido de la mano de la implementación de cuotas de género para las candidaturas a cargos públicos electos, pero que en los cargos en los que la cuota no aplica, como en el caso del Senado, su participación es mucho menor (13 %).