Una mujer de Texas, Estados Unidos, se enfrenta al cargo de homicidio capital por presuntamente matar a su recién nacida porque no dejaba de llorar.

El Departamento de Policía de Weatherford identificó a la culpable como Ashley Nicole Blades, de 22 años, quien admitió que todo ocurrió cuando trataba de mantener a la menor tranquila.

De acuerdo a su confesión, Blades cubrió la nariz y boca de la pequeña por un minuto hasta que dejó de llorar y lo ocultó en el maletero de su automóvil.

La expareja de Blades había reportado un extraño comportamiento a la Policía luego que esta lo contactara para decirle que había dado a luz, pero que la bebé había muerto.

Agentes de la Policía se presentaron en la casa de Blades para comprobar el bienestar de la recién nacida y se enteraron de lo sucedido.

La mujer fue detenida el martes y trasladada a la cárcel del Condado de Parker, informó "Fox 4 News".