De los ojos de José Fernando Attias “Nando”, color verde manzana,  sale un destello de esperanza. Su cabello está sellado con la luz del sol y su sonrisa no solo dice que él es un niño especial, sino también que es un niño feliz.

A Nando, el segundo de tres hijos,  le gustan las papitas de limón. Disfruta de la piscina junto a su hermano Juan José y con el menor, Gabriel José, juega fútbol. De vez en cuando convierten la cama de sus padres en todo un remolino luego una “guerra de las almohadas”.

Los abrazos de este pequeño, de 10 años de edad, no se hacen esperar. A ratos sorprende a sus padres, Rosa Mary Rodríguez y Juan José Attías, ambos de 37 años de edad, con sencillas pero inmensas muestras de cariño que a lo largo de estos trece años con él han llenado sus vidas de alegría.

Sus acciones son un claro reflejo de cuánto amor hay en él para dar a los demás.

Con las emociones a flor de piel, la madre de Nando describe su sentir cuando supo que era un hecho la condición especial de este segundo hijo que venía en camino.

“La verdad, yo te puedo decir que ese día que me dieron los resultados fue el único día que yo lloré.Mientras no te dicen, tú tienes la esperanza de que no sea cierto, pero cuando a ti te dicen es positivo y te enseñan la foto y tú ves que eso es lo que hay… Yo lloré por el medio de qué significa tener un niño con Síndrome de Down, pero salió en mi un amor tan fuerte hacia ese hijo más grande que el miedo que yo tenía”.

La batalla de esta pareja parece que no fue fácil. Aunque les vino la angustia y el “futuro les empezó a parecer incierto”, continuaron. 

“Nosotros teníamos que lidiar con nuestras preocupaciones y también con el duelo de los demás”, respondió Rosa Mary, luego de preguntársele sobre las reacciones de las personas que le rodean y que en principio se sorprendieron con que esta pareja decidiera continuar con este embarazo.

"La parte difícil era cada vez que Juan y yo salíamos y decíamos que nuestro bebé viene con Síndrome de Down, había personas que se ponían a llorar o nos decían ¡Ay, lo siento mucho!, y nosotros respondíamos: no, no lo sientas. Tú tranquila. Nosotros estamos súper contentos”, expresa Rosa Mary.

Este 15 de noviembre Nando estuvo de fiesta.

Sabía que este era su día. El día donde todos se unieron para decirle a él y sus amigos con la misma condición que todos los dominicanos los quieren tal y como son.

A partir de las 3:00 de la tarde el Estadio Quisqueya se llenó de personas y de cariño.

Cientos de dominicanos fueron a apoyar a los niños con Síndrome de Down y otras condiciones especiales en la sexta temporada de “Quiéreme cómo soy”.

A los “padres especiales” el presidente de la Fundación Quiéreme como soy, Oscar Villanueva, les dijo: “No teman. Láncense”.

Villanueva se refirió a la actividad como “un cambio cultural que se resume en una sola palabra: aceptación”.

El dinero recaudado en esta actividad se donará a la Asociación Dominicana de Síndrome de Down (Adosid), a la Fundación Manos Unidas por el Autismo, Amigos y Amigas por el Síndrome de Down, Fundación Luz y Esperanza por el Autismo.

Al evento asistieron personalidades de diferentes esferas de la palestra pública, entre ellas, la primera dama Candida Montilla.

También llegaron a esta “Temporada del Cariño” los conductores venezolanos Viviana Gibelli y Daniel Sarcos; figuras del mundo del deporte y el arte como Félix Sánchez, Tania Báez, Irving Alberti, Luguelín Santos, Eddy Herrera, Jatnna Tavárez,  Ana Villanueva, Cheddy García, Mozart La Para, el grupo Aura, las periodistas Alicia Ortega y Nuria Piera, entre otros.