Los registros de temperatura de los últimos siglos sugieren que el calentamiento en décadas recientes supera ampliamente el ritmo del milenio anterior.

El planeta se está calentando a un ritmo no experimentado en los últimos mil años por lo menos, y hace “muy improbable” que el mundo se pueda mantener dentro de un límite de temperatura crucial acordado por las naciones el año pasado, de acuerdo con un científico climático de la NASA, según publicó el periódico británico The Guardian.

Este año ya se ha registrado un calor abrasador en todo el mundo, con la temperatura media del planeta alcanzando un máximo de 1.38°C por encima de los niveles experimentados en el siglo XIX, peligrosamente cerca del límite de 1.5°C acordado en el trascendental acuerdo sobre el clima de París el año pasado. Julio fue el mes más cálido desde que comenzó el registro moderno en 1880, con todos los meses desde octubre de 2015 reportando una nueva marca de temperaturas altas.

“En los últimos 30 años hemos entrado en un terreno realmente excepcional”, dijo Gavin Schmidt, director del Instituto Goddard de Estudios Espaciales de la NASA. “No tiene precedentes en mil años. No hay período que muestre la tendencia observada en el siglo XX en función de la inclinación (de las temperaturas)”.

Schmidt es el científico de más alto perfil de los que tuvieron que ver con la cancelación del objetivo de 1.5°C que fue aprobado en la cumbre de la ONU en diciembre, después de fuertes presiones por parte de las naciones insulares, como República Dominicana y las islas del Caribe, que corren el riesgo de quedar inundadas por el aumento del nivel del mar si las temperaturas superan ese nivel.

“Mantener la temperatura por debajo de la barrera de seguridad de 1.5 C requiere recortes significativos y muy rápidos en las emisiones de dióxido de carbono o geo-ingeniería coordinada. Eso es muy poco probable. Ni siquiera estamos haciendo recortes en las emisiones (de gases de efecto invernadero) para mantener el calentamiento por debajo de los 2º C”, dijo Schmidt.

Hay una probabilidad del 99 % de que 2016 será el año más cálido registrado, con alrededor del 20 % del calor atribuido a una fuerte incidencia del fenómeno climático “El Niño”. El año pasado es actualmente el año más caluroso de la historia, al superar en un punto el de referencia establecido en 2014, dijo Schmidt, repitiendo su pronóstico anterior.

“Es la tendencia a largo plazo de lo que tenemos que preocuparnos y no hay evidencia de que vaya a desaparecer; sin embargo, sí (tenemos) un montón de razones para pensar que vino para quedarse”, dijo Schmidt. “No hay pausa ni interrupción en el aumento de la temperatura. Las personas que piensan que esto ya terminó están viendo el mundo a través de cristales color de rosa. Este es un problema crónico para la sociedad durante los próximos 100 años”.

El ritmo creciente de calentamiento significa que el mundo se calentará a una velocidad “al menos” 20 veces más rápida que la media histórica en los próximos 100 años, según la NASA.

El dióxido de carbono que persiste, ya emitido por la generación de energía, el transporte y la agricultura es probable que eleve los niveles del mar alrededor de tres pies al final de este siglo, y potencialmente 70 pies en los siglos por venir. El aumento de las temperaturas reducirá el tamaño de los casquetes polares, hará insoportable la vida en grandes áreas del Oriente Medio y el Norte de África y acelerará lo que se conoce como “sexta extinción en masa” de las especies animales de la Tierra.