La cantidad de casos de adultos, jóvenes y niños desaparecidos en el país es un gigante que no para de crecer y cada día la incertidumbre y el miedo de no saber dónde está su pariente mantiene a los padres y familiares en un constante desasosiego que parece no terminar. A la fecha, según el Departamento de Desaparecidos de la Policía Nacional, se registran 146 casos sin resolver.

Entre calles de piedras, un parque sin atractivo, sin bancos y una pintura desgastada. Así se encuentra el camino que lleva a la casa de Diolandita Cabrera, madre de la pequeña Carla Massiel Cabrera, de apenas nueve años de edad, quien después de asistir a un culto en su comunidad, Pedro Brand, el 25 de junio, jamás regresó a su casa.

Su madre, sentada frente a su vivienda, con la mirada perdida y un semblante de tristeza, espera que cualquier vehículo que pase le traiga noticias de su pequeña Carla, que hoy cumple cinco meses y dos días desde su desaparición.

Entre palabras cortadas, su madre cuenta que la noche del 25 de junio Carla Massiel y su hermana gemela Perla Massiel fueron invitadas a una campaña cristiana por el pastor conocido como “Luis”. Al día siguiente, cuenta esta mujer,  acudió a la casa del pastor para preguntar por ella.  “Y no me respondió y, al ir un vecino, apenas abrió una ventana para preguntar qué sucede”, relata.  

“Desde que Perla llegó a la casa sin Carla, salí a buscarla en toda la campaña, fui donde mi hermano y no estaba ahí, les dije que no relajen con eso, pero no la tenían, desde ese momento el corazón se me puso chiquito”.

Con pocos gestos, pero con ojos aguados, narra que el padre de Carla, José Pérez, de quien está separada, fue a la vivienda a los tres días del hecho, pidió el acta de nacimiento de las dos hermanas, se llevó a Perla Massiel para Samaná, donde él vive.

Era por una semana, pero hasta la fecha la atormentada mujer no tiene contacto con su otra hija.

La respuesta oficial

Muchas son las acusaciones y cabos sueltos sin resolver en torno al caso. Los vecinos y familiares tienen versiones que se complementan y se contradicen entre sí; la única verdad es que la niña no está en su entorno habitual y ni las autoridades tienen una explicación de en qué parte de la isla se encuentra.

“Las autoridades estaban lentas en los trabajos, después de muchos reportajes están haciendo un poco más rápida la búsqueda, nos dicen que tienen a una persona detenida, pero no sabemos quién es”, dijo la madre de Carla.

Sus hipótesis apuntan a varios puntos y a ninguno en específico. Consideró que algo irregular está sucediendo con la iglesia: “Los cultos los hacían por tres días y ese día  solo fue por uno, habían varias iglesias y ninguna ha dado la cara”.

Recuerdos que atormentan

Con ojos aguados recuerda a su pequeña Carla como una niña alegre, obediente, tranquila y cariñosa. Y también enferma de Anemia Falciforme, mejor conocida como falcemia, por lo que amerita cuidados especiales.

Pidió a cualquier persona que tenga conocimiento de donde está la pequeña le haga saber. “Si necesitan dinero hasta pidiendo lo consigo, que mi niña es un angelito de Dios que no le ha hecho daño a nadie, le pido que me entregue la niña a cambio de mi vida”.

Cuando la certeza aterra

Faceli Montero Turbí, de 10 años, desapreció el 17 de julio en las Matas de Farfán; salió del colegio en horas de la tarde en dirección a su casa  y jamás regresó.

Hoy hace cuatro meses  y ocho días de su desaparición y hace una semana pasó a formar parte de un número de los encontrados o casos resueltos por el Departamento de Desaparecidos, pero sin vida y violada.

Así lo informbaba el vocero de la Policía Nacional, Máximo Báez Aybar: “Violador sexual-homicida apresado es Ramón Solís de los Santos, alias Pachy, de 40 años, vecino de su víctima, la niña Faceli Montero Turbí”. Durante conversación de Metro con Yojansi Torre Turbí, tío de la niña, el hombre contó que “ese delincuente llevó la niña a su casa y la estranguló”.

Por el hecho, un tribunal le dictó un año de prisión preventiva al acusado. “Él vive puerta con puerta de la mamá de la niña y nos estaba ayudando a buscarla”, se lamenta Torre Turbí, quien entiende que la Policía hizo su trabajo y que por sus diligencias encontraron el cuerpo de la pequeña víctima.

“Los padres están muy mal y adoloridos”, concluyó.

Causas y circunstancias Máximo Báez Aybar, vocero de la Policía Nacional, aseguró a Metro que la Policía está trabajando con todos los casos reportados.

Enfatizó, en cambio,  que los padres deben tener más precaución con sus hijos, y en caso de no estar con ellos, dejarlos con una persona adulta acreditada.

“Técnicamente el tiempo que debe tener una persona extrañada de su entorno  son 48 horas; eso es para declararla oficialmente desaparecida, pero se le recomienda a la persona que acuda en el menor tiempo posible”, dijo el oficial.

Atribuyó muchos de los casos que llegan de desaparecidos a pleitos de los menores y adolescentes con su padres, que se van y luego vuelven; dijo que constantemente están  localizando a personas y retornándolas con sus familiares.

“Como institución, tratamos de manejar los temas de secuestro con precaución, para no generar corrientes diversas”, agregó.

Báez Aybar dijo además que muchos de los casos de personas adultas desaparecidas se generan por problemas sentimentales, pasionales, económicos y disgustos, las causas más comunes que generan que la persona se aparte de su entorno social.

Casos sin resolver

La lista se torna larga y angustiante, sin que las autoridades puedan siempre ofrecer respuestas satisfactorias y tranquilizantes.

El comandante del Departamento de Desaparecidos, coronel Gustavo Romero, resaltó que las investigaciones “en cada casos están avanzadas”, pero se negó a ofrecer detalles.

La Pastora evangélica Mayra Micaela Rosado Paulino, de 50 años, desapareció junto a su secretaria Paola  Marina Hidalgo, de 25 años; Adrián Veras Dislas, de 11 años, desaparecido el 18 de agosto;  Wilfredo de la Cruz, de 6, el 27 de septiembre, del sector Los Ponce, Los Guaricanos de Villa Mella; Cynthia Altagracia Bellini Sánchez, 16 años,  el 4 de agosto; Carla Massiel Cabrera Reyes, de 9 años, desapareció el 25 de junio de la comunidad La Guáyiga, Pedro Brand; Jodali Luciano Rodríguez, de 11 años, desapareció el 6 de octubre del sector Los Valientes, en La Caleta de Boca Chica.

Estadísticas

En las estadísticas de la Policía, los casos de enero a diciembre están en 501 personas entre hombres, mujeres, niños, niñas adolescentes y extranjeros.

De los 501 casos, 146 están pendientes de resolver y 355  ya están resueltos, según los datos ofrecidos por el Departamento de Desaparecidos.

En lo que va de año, de los casos reportados, 24 han sido encontrados muertos, entre niños, niñas, hombres, mujeres y extranjeros.  

En el mes de agosto, 29 hombres desaparecieron, ocho mujeres, más seis niños y niñas, para un total de 43. En dos de estos casos, las personas fueron encontradas fallecidas.

Mientras se espera la respuesta a múltiples preguntas que dan vuelta en sus cabezas, familiares y amigos aspiran, como Diolandita Cabrera, que llegue cualquiera con alguna noticia, para borrar así el nombre de su pariente del renglón de desaparecidos e inscribirlo en la lista de aperecidos vivos.