Unicef elaboró un informe en el que se dio a conocer que las niñas entre cinco y 14 años dedican un 40% más de tiempo, o 160 millones de horas más que los niños de su edad, en realizar tareas domésticas no remuneradas y recolección de agua y leña.

Según los del informe que será publicado por UNICEF con motivo del Día de Internacional de la Niña, hoy 11 de octubre.

El documento, titulado Harnessing the Power of Data for Girls: Taking stock and looking ahead to 2030, “Sacar partido al poder que la información tiene para las niñas: balance y previsiones para 2030”,  contiene las primeras estimaciones a nivel mundial sobre el tiempo que dedican las niñas a realizar tareas del hogar como cocinar, limpiar, cuidar de algún miembro de la familia y recoger agua y leña.

Los datos revelan que la carga desproporcionada de tareas domésticas comienza pronto, con niñas de entre cinco y nueve años que dedican un 30% de tiempo más (el equivalente a 40 millones de horas más al día) que los niños de su edad a realizar las tareas del hogar. Las desigualdades aumentan conforme se hacen mayores, con niñas de entre 10 y 14 años que dedican un 50% de tiempo más cada día (o 120 millones de horas al día).

“La sobrecarga de las tareas domésticas no remuneradas comienza en la primera infancia y se acrecienta cuando las niñas llegan a la adolescencia”, explicó Anju Malhotra, Asesora principal de UNICEF en materia de género. “Como resultado, las niñas sacrifican oportunidades tan importantes como aprender, crecer y, simplemente, disfrutar su juventud. Esta distribución desigual de tareas entre los niños perpetúa, además, los estereotipos de género y la doble carga que soportan las mujeres y las niñas generación tras generación”.

El informe destaca que las labores de las niñas son menos visibles y, a menudo, están menospreciadas. Es demasiado frecuente que se imponga a las niñas responsabilidades adultas como cuidar de un familiar (por ejemplo, de otros niños). El tiempo que dedican a esas tareas las limita a la hora de jugar, socializar con amigos y vivir su infancia. En algunos países, la recolección de leña y agua expone a las niñas al peligro de la violencia sexual.