Las autoridades de Cleveland, Estados Unidos, encontraron a un niño que fue reportado como desaparecido hace 13 años.

El pasado 30 de octubre, el FBI recibió información acerca de Julián Hernández, un niño de cinco años que en 2002 su madre reportó como desaparecido en Alabama, responsabilizando de los hechos a Bobby Hernández, el padre del menor.

El fiscal en Alabama informó que padre e hijo vivían en Cleveland con nombres falsos. Las autoridades los descubrieron cuando Julian ahora de 18 años quiso aplicar para las universidades.

Pues el número de seguro social que su padre le había hecho aprenderse de memoria no podía ser verificado.

Fue entonces que el joven con ayuda de su consejero escolar descubrió que se encontraba en la base de datos de Niños Desaparecidos y Explotados, por lo que el FBI fue alertado.

Hasta el momento se sabe que Bobby Hernández fue arrestado y acusado de manipulación de registros en Cleveland y será también juzgado en Alabama por el cargo de secuestro.