El presidente de Colombia, Juan Manuel Santos, afirmó que el nuevo acuerdo de paz con las FARC que fue sellado este sábado “es de todos los colombianos”, incluidos de los opositores al primer texto, que fue rechazado en el plebiscito del pasado 2 de octubre.

“Sus iniciativas (las de los opositores) contribuyeron a lograr este nuevo acuerdo que ahora es de todos”, dijo Santos en una declaración horas después de que el nuevo acuerdo fuera firmado en La Habana por los jefes negociadores del Gobierno y de las FARC.

El mandatario confirmó que las FARC tendrán que entregar sus bienes y dinero para reparar a las víctimas.

“Las FARC tendrán que declarar y entregar todos sus bienes, so pena de perder los beneficios, y se usarán para reparar a las víctimas”, dijo el jefe de Estado.

Santos reconoció que ese era “uno de los temas que más reclamaron los colombianos” y “se logró” en la negociación tras el rechazo al primer acuerdo.

Además, informó que el nuevo acuerdo define con precisión la “restricción efectiva de la libertad” para los miembros de las FARC.

En el nuevo texto se definen los “espacios concretos en donde deben estar los sancionados durante la ejecución de la pena” así como el tamaño específico que tendrán, que será el mismo de las Zonas Veredales Transitorias de Normalización (ZVTN), los puntos donde se reunirán las FARC como paso previo a su desmovilización.

También se definen los horarios “en los que deben cumplir las sanciones restaurativas”, la “periodicidad con la que el órgano de verificación debe informar sobre el cumplimiento de la sanción”, y podrá contabilizarse como tiempo que permanezcan en las ZVTN antes de dejar las armas como período de cumplimiento de penas, añadió el jefe de Estado.

Jefes de FARC podrán ser elegidos para cargos públicos

Los jefes de las FARC podrán ser elegidos para cargos públicos pues ese fue el único de los 57 puntos de renegociación presentados a esa guerrilla en el no fue posible hacer cambios en un nuevo acuerdo, explicó Santos.

“Yo entiendo que este es el sentir de muchos ciudadanos (negarles la posibilidad de participar en política). En la mesa de La Habana los negociadores del gobierno insistieron mucho en ese punto para responder a esa preocupación. Tengo que decirlo con franqueza: aquí no se logró avanzar”, dijo el Nobel de la Paz.

El jefe de Estado destacó que recogieron las propuestas de los expresidentes Álvaro Uribe y Andrés Pastrana, los dos principales opositores al primer acuerdo de paz y a quienes citó directamente en varios de momentos de su discurso.

Asimismo, afirmó que recibieron las iniciativas que propusieron otros opositores como el Centro Democrático, partido de Uribe, dirigentes conservadores, la Iglesia y otras organizaciones religiosas y sociales, empresarios, sindicatos, las Altas Cortes y varios magistrados.

En total, lograron “precisiones, ajustes y cambios” en 56 de los 57 temas abordados con los opositores y posteriormente planteados a las FARC.

Con todos esos elementos en el nuevo texto, Santos dijo “con humildad” que el nuevo acuerdo “es mejor” que el original.

¿Y la oposición?

Por ahora no está claro si los voceros del “No” aceptarán los cambios ni cómo será el mecanismo de implementación de este nuevo acuerdo.

Antes del anuncio desde La Habana, el presidente Santos estuvo reunido con el senador y expresidente Álvaro Uribe, principal líder de la oposición al anterior acuerdo.

Al salir de ese encuentro, Uribe dijo que le pidió al presidente que los textos anunciados desde la capital cubana no tengan alcance definitivo: “Que sean puestos en conocimiento de los voceros del ‘No’ y de las víctimas, quienes los estudiarán en breve tiempo y expondrán cualquier observación o solicitud de modificación en nueva reunión con el equipo negociador del gobierno”.

Jorge Restrepo, director del Centro de Recursos para el Análisis de Conflictos (CERAC), le dijo a BBC Mundo que cree que la gran dificultad para que el “No” acepte el nuevo texto la presentará el hecho de que se permite la elegibilidad de los jefes guerrilleros.