El nuevo alcalde de Santiago, Abel Martínez, exhortó a los habitantes de esta norteña ciudad, para que se unan a la alcaldía, asumiendo el compromiso de contribuir con su limpieza y un buen manejo de la basura.

Martínez, que hoy dejó atrás la presidencia de la Cámara de Diputados, para juramentarse como alcalde Santiago, pidió a los ciudadanos y ciudadanas, que depositen la basura en los zafacones y que mantengan limpios los frentes de sus casas.

"Así volveremos a convertirnos en la ciudad más limpia de América", indicó.

Asimismo, hizo un llamado a los regidores de los diferentes partidos a unirse en beneficio de Santiago, sin importar sus posiciones políticas, porque a su entender, "la ciudad requiere que todos los sectores unifiquen esfuerzos en su beneficio".

El nuevo alcalde explicó que el mandato del pueblo debe ser respetado, con una gestión eficiente y transparente, donde la democracia y el respeto prevalezcan por encima del interés partidario y en beneficio de los munícipes.

A este respecto, agregó que a los santiagueros que les duela su ciudad, deben unirse a la alcaldía para devolverle su esplendor, su higiene, belleza y la organización que merece.

Martínez que en las elecciones presidenciales, congresuales y municipales del 15 de mayo de este 2016, ganó la alcaldía de Santiago, segunda ciudad del país, con un porcentaje de un 53 por ciento de los votantes, agradeció al pueblo por confiar en las propuestas que formuló.

"Hoy llegamos aquí y no hemos encontrado un solo centavo, pero eso no nos desanima ni nos quita el deseo de desarrollar una gestión que beneficie a los santiagueros, donde haya transparencia y organización", dijo Martínez.

Por igual, apuntó que en ese esfuerzo, los concejales, las comunidades y las organizaciones sociales, jugarán un papel clave y decisivo en la aplicación de los recursos y el consenso de las obras de desarrollo seleccionadas.

Tras el acto de jura la sede del Palacio Municipal, como se conoce el Ayuntamiento de Santiago, fue ocupado por policías y militares para prevenir posibles incidentes.

No obstante, todo transcurrió con normalidad y según declaró a Efe una fuente de la Dirección Cibao Central de la Policía Nacional, la mayoría de los agentes fueron retirados del lugar antes del horario establecido, porque no se presentaron novedades de importancia.