El nuevo Consejo Electoral Provisional (CEP) de Haití dejó hoy en suspenso la fecha de la segunda ronda de las elecciones presidenciales, acordadas para el próximo 24 de abril, debido a problemas políticos y financieros.

El pasado 6 de febrero, un día antes de que concluyera el mandato del expresidente del país Michel Martelly, el Ejecutivo y el Parlamento firmaron un acuerdo político, en el que se establece que las pendientes elecciones presidenciales se celebraran el 24 de abril y que la toma de posesión se llevará a cabo el 14 de mayo.

Sin embargo, el presidente de CEP, Leopord Berlanger, quien asumió el cargo la semana pasada, dijo hoy en su primera rueda de prensa que el órgano que dirige "está trabajando bajo la Constitución, no por un acuerdo".

"Es la Ley Electoral y la Constitución que tenemos que seguir. Vamos a anunciar elecciones cuando estemos listos", dijo.

A la vez, agregó que "tenemos una responsabilidad y estamos trabajando", pero "llegamos aquí hace unos días".

Todos los actores políticos "tienen que trabajar mano a mano para avanzar. Por ahora no tenemos un calendario", reconoció.

"No podemos hablar del calendario (electoral) ahora porque no tenemos todas las informaciones necesarias. No podemos crear calendario ahora porque no sabemos si hay fondos para continuar o no. No podemos hablar de continuar o concluir", agregó.

El funcionario admitió que el proceso electoral local enfrenta grandes desafíos, y que el interés del nuevo CEP es organizar comicios que no creen más crisis, como en el pasado.

"Queremos organizar elecciones que no vayan a crear más crisis, queremos transformar el proceso para que las elecciones sean algo normal", apuntó.

Anunció, que el CEP ha tomado algunas decisiones encaminadas a fortalecer el proceso, entre ellas, la evaluación del desempeño del pasado consejo electoral, así como el proceso electoral de 2015 y los fallos de las máquinas antes de celebrar elecciones.

"Tenemos que resolver estos problemas antes de avanzar en el proceso", indicó el presidente del CEP, quien dijo que también deben buscar una solución a la crisis financiera por la que atraviesa la institución.

"Hay que definir el presupuesto para saber dónde estamos", remarcó Berlanger, quien, además, insistió en la necesidad de que los actores políticos acudan a la mesa del diálogo.

"Queremos escuchar a los actores para trabajar juntos y construir un proceso de inclusión. Estamos aquí para liderar el proceso pero los actores tienen que participar y sin ellos no vamos a hacer un buen trabajo", opinó.

Asimismo, consideró que el proceso "requiere más transparencia y orden".

"Tenemos mucho trabajo (que hacer) para evitar repetir (errores) del pasado. Necesitamos un código de ética para todos", añadió.

El funcionario dijo que analizan publicar los resultados de los comicios municipales celebrados el año pasado en 59 localidades, pero que todavía no se conocen, debido a la situación política.

"Tenemos un grave problema y el sistema está muy enfermo con más de 60 % de casos impugnados. Es muy grave", apostilló, en referencia a los comicios municipales.

Berlanger dijo, no obstante, que no corresponde al CEP crear una comisión para verificar los resultados de la primera ronda de las elecciones presidenciales, como pide la oposición.

"Nosotros tenemos un trabajo técnico y administrativo, no político", subrayó.

Asimismo, llamó a "levantar" el bloqueo al proceso para poder continuar en su organización.

Haití vivió una crisis por el aplazamiento de los comicios presidenciales que concluyó el pasado 14 de febrero con el nombramiento de Jocelerme Privert, entonces titular del Senado, como presidente interino tras concluir una semana antes el periodo de Gobierno de Martelly, sin que se eligiera a su sucesor.

La nación tenía previsto celebrar el 24 de enero pasado la segunda vuelta de las presidenciales, pero fueron aplazadas dos días antes por el antiguo CEP debido al deterioro de la seguridad y las amenazas de muerte contra casi todos los miembros de ese organismo.

La primera ronda de las votaciones se celebró el 25 de octubre de 2015 y en ella los candidatos más votados fueron el oficialista Jovenel Moise y el opositor Jude Celestin, quien rechazó esos resultados por considerarlos fraudulentos.

Celestin anunció entonces que no acudiría a la segunda vuelta, prevista para el 27 de diciembre, lo que contribuyó a que el CEP tomara la decisión, también en aquella ocasión, de suspender los comicios.