El presidente de Estados Unidos, Barack Obama, dijo que será “implacable” en la lucha contra el terrorismo y brindó su apoyo a Mali tras el asalto del viernes en un hotel de Bamako en el que murieron 27 rehenes y 13 asaltantes.

Obama dijo que, al igual que los atentados en París, el ataque en la ciudad africana “demuestra que el azote del terrorismo nos afecta a todos”, pero que a la vez refuerza la determinación de combatirlo junto a la “odiosa” ideología que lo alienta.

“Estamos al lado del pueblo de Mali en su lucha para liberar el país de terroristas y fortalecer la democracia”, dijo el mandatario en Kuala Lumpur, durante un foro económico paralelo a la cumbre regional del Sudeste Asiático.

“Junto a nuestros aliados, EE.UU. será implacable en contra de aquellos que ataquen a nuestros ciudadanos. Seguiremos erradicando redes terroristas. No permitiremos que estos asesinos tengan ningún santuario”, añadió.

El mandatario elogió la respuesta de las fuerzas de seguridad malienses y de las tropas francesas, estadounidenses y de la ONU que contribuyeron a evitar un mayor derramamiento de sangre en el asalto en el hotel, donde inicialmente fueron tomados como rehenes 170 personas.

También indicó que aun trabajan para esclarecer si hay más estadounidenses afectados por el asalto en el hotel, en el que murió al menos un ciudadano de este país.

Dos grupos yihadistas, Al Murabitun (dirigido por el histórico Mojtar Belmojtar) y Al Qaeda en el Magreb Islámico, reivindicaron la acción que llevaron a cabo de forma conjunta en una llamada a la agencia mauritana Al Ajbar.