Con una proclama en contra de la discriminación y las desigualdades en el continente, el secretario general de la Organización de Estados Americanos (OEA), el uruguayo Luis Almagro, dejó ayer abierta la Asamblea General del organismo, que se celebra en el país hasta mañana.

“Es hora que en las Américas la raza, dónde nacemos, el género u orientación sexual dejen de ser un obstáculo para el progreso”, declaró Almagro en la ceremonia inaugural que encabezó junto al presidente de la República, Danilo Medina.

El secretario del organismo continental había anunciado que en las plenarias los países conocerán las propuestas de resoluciones vinculadas con los derechos humanos, como una sobre los trabajadores inmigrantes, una sobre los pueblos indígenas y otra sobre los grupos afrodescendientes.

“Las Américas sigue siendo la región más desigual del mundo, perjudicando la estabilidad democrática”, agregó anoche en la apertura, que contó con un espectáculo artístico, con la presentación de Johnny Ventura, Milly Quezada, Héctor Acosta, Mirian Cruz y otros exponentes.

Perdón por Abril del 65

Aparte de dar la bienvenida a las delegaciones de las América y regocijarse por la adopción del tema del desarrollo sostenible como punto central de las discusiones, el presidente Medina llamó a la OEA a que aproveche la oportunidad para pedir disculpas al pueblo dominicano por autorizar en abril de 1965 la intervención de Estados Unidos, en medio de una revolución que exigía la vuelta a la constitucionalidad, luego del golpe de Estado a Juan Bosch.

“En nombre del pueblo dominicano y en el mío propio, les propongo a todos ustedes que durante este período ordinario de sesiones se apruebe una resolución de desagravio a la República Dominicana por el rol desempeñado por la OEA durante la Revolución de Abril de 1965”, expresó.

“Es una herida aún abierta para muchos y que solo podrá sanar mediante el reconocimiento de lo sucedido por parte de la OEA y la petición de perdón que merece nuestra ciudadanía”, reiteró el jefe de Estado, dirigente del Partido de la Liberación Dominicana (PLD), que años más tarde fundó Juan Bosch.

Medina  también expresó su “preocupación” por el momento que atraviesa el pueblo venezolano y manifestó su apoyo “sin reservas” a todas las iniciativas de diálogo que conduzcan a la resolución efectiva de las diferencias entre los sectores políticos de esa nación suramericana.

El gobernante dominicano llamó al organismo a fortalecer y mejorar la institucionalidad democrática como “prioridad absoluta” de su agenda.

El presidente anfitrión reiteró su planteamiento de que los gobiernos de la región deben acercarse a los ciudadanos en un diálogo permanente y no solo en un intercambio instrumental o interesado.

“Ha llegado el momento de que la ciudadanía participe no solo del diseño de políticas, sino también de su transformación y evolución”, proclamó el recién reelecto jefe de Estado.