La Organización Mundial de la Salud (OMS) aprovecha la semana mundial de concienciación sobre el uso de los antibióticos para promover en una campaña internacional su "manejo con cuidado" y advertir sobre la cada vez mayor resistencia a estos medicamentos, informó este lunes el organismo.

La semana, que se celebra del 14 al 20 de noviembre, tiene como objetivo alertar de la resistencia de la población mundial a los antibióticos y promover prácticas óptimas entre los ciudadanos, los trabajadores sanitarios y los políticos para evitar la aparición y expansión de este fenómeno, recordó la OMS.

La organización, que difunde su campaña en medios sociales como Twitter, Facebook, Instagram y YouTube, además de en su página web, recordó que en la Asamblea Mundial de la Salud celebrada en mayo de 2015 se aprobó un plan mundial de acción para hacer frente al creciente problema de la resistencia a los antibióticos y otros antimicrobianos.

Uno de los principales objetivos del plan es aumentar la concienciación y la comprensión respecto de la resistencia a los antimicrobianos mediante actividades eficaces de comunicación, educación y formación.

Otros son reforzar los conocimientos a través de la vigilancia y la investigación, reducir la incidencia de las infecciones, utilizar de forma óptima los agentes antimicrobianos, preparar argumentos económicos a favor de una inversión sostenible que tenga en cuenta las necesidades de los países y aumentar la inversión en nuevos medicamentos, medios de diagnóstico, vacunas y otras intervenciones.

El lema de la campaña "Antibióticos: manéjalos con cuidado" refleja el mensaje de que los antibióticos son un recurso valioso que hay que preservar y que deberían utilizarse para tratar las infecciones bacterianas sólo bajo prescripción médica o veterinaria.

Según una nota descriptiva de la OMS, la resistencia a los antibióticos es hoy una de las mayores amenazas para la salud mundial, la seguridad alimentaria y el desarrollo.

Es un fenómeno natural pero el uso indebido de estos fármacos en el ser humano y los animales está acelerando el proceso y cada vez es mayor el número de infecciones - como neumonía, tuberculosis y gonorrea- cuyo tratamiento se vuelve más difícil debido a la pérdida de eficacia de los antibióticos, advierte la organización.

La resistencia a los antibióticos prolonga las estancias hospitalarias, incrementa los costos médicos y aumenta la mortalidad.