La oposición haitiana, agrupada en el denominado G8, propuso hoy que el presidente de la Corte Suprema de Justicia, Jules Cantave, asuma provisionalmente la Presidencia del país una vez concluya, mañana, el mandato del jefe de Estado, Michel Martelly, cuyo sucesor no ha sido elegido.

A la vez, propone que el primer ministro, en sustitución de Evans Paul, sea elegido entre la clase política local.

A través de una nota de prensa, la oposición señaló que la misión principal del Gobierno de transición debe ser garantizar la paz, crear una comisión que investigue las irregularidades cometidas en la primera ronda de las elecciones presidenciales del pasado 25 de octubre y crear un clima de confianza que permita celebrar comicios libres y democráticos.

Al mismo tiempo, reiteró su apoyo a todas las manifestaciones pacíficas que se realicen en el país, que atraviesa una crisis electoral tras el aplazamiento sin fecha de la segunda ronda presidencial, que estaba prevista para el 24 de enero pasado.

Por su lado, Martelly firmó hoy un acuerdo con los titulares de las cámaras del Senado y Diputados para designar un Gobierno de transición desde mañana, cuando concluye su mandato sin que se haya elegido su sucesor en las urnas por la situación política del país.

El acuerdo contempla que el Congreso Nacional, bicameral, elija a un nuevo presidente "en los próximos días".

Tras la firma del pacto, el presidente de la Cámara de Diputados, Cholzer Chancy, expresó su satisfacción por haber encontrado "una solución para evitar un vacío de poder".

El acuerdo prevé que personalidades de la clase política pueden presentarse frente a la Asamblea Nacional para postularse a la Presidencia.

Martelly había sugerido ayer que la Jefatura del Estado, que él dejará mañana, fuera ejercida temporalmente por el titular del Senado, Jocelerme Privert, o el de la Corte Suprema de Justicia, Jules Cantave, mientras se resolvía la crisis electoral.

A través de un comunicado, el mandatario haitiano informó de que se discutía la creación de un Gobierno de transición, en el que, en su opinión, debían mantenerse los ministros de su Gabinete.

Haití tenía previsto celebrar el pasado 24 de enero la segunda vuelta de las elecciones presidenciales, que fueron aplazadas dos días antes por el Consejo Electoral Provisional (CEP) ante la situación de violencia que vive el país y que ha dejado al menos cuatro muertos.

En la primera vuelta, celebrada el 25 de octubre pasado, los candidatos que obtuvieron más votos fueron el del oficialista Partido Haitiano Tet Kale (PHTK), Jovenel Moise, y el del opositor Liga Alternativa por el Progreso y Emancipación Haitiana (LAPEH), Jude Celestin.

Este último rechazó participar en la segunda vuelta alegando "graves irregularidades" en el proceso.