Candidatos a la Presidencia de diferentes fuerzas opositoras entregaron ayer un dossier (registro) de “pruebas del fraude electoral del pasado 15 de mayo” al representante de la Organización de Estados Americanos (OEA), Luis Almagro, quien se encuentra en el país para la realización de la 46 Asamblea General que tiene en Santo Domingo el citado organismo.

Cinco de los siete excandidatos presidenciales aseguraron que se produjeron serias irregularidades, principalmente en el nivel legislativo y municipal, para favorecer al oficialista Partido de la Liberación Dominicana (PLD), que logró mantener el control del Congreso Nacional.

Los denunciantes, entre ellos, Luis Abinader, del Partido Revolucionario Moderno (PRM), expusieron ante Almagro “los distintas violaciones a las normas y leyes electorales” por parte de la Junta Central Electoral (JCE) y del propio Gobierno “antes, durante y posterior a la celebración de las elecciones celebradas el pasado 15 de mayo”.

Los demás excandidatos son Guillermo Moreno, Elías Wessin Chávez, Soraya Aquino y Minou Tavares Mirabal.

La Fuerza Nacional Progresista (FNP) no asistió al encuentro pero su diputado, Vinicio Castillo Semán, aseguró que apoyan las acciones de la oposición ante la OEA.

De acuerdo con los exaspirantes, la campaña electoral, las elecciones presidenciales, congresuales y municipales, así como el escrutinio del voto, “han constituido un grave retroceso del sistema democrático, ya que no permitieron que el pueblo dominicano pudiera expresar su voluntad de manera libre, transparente y soberana en las urnas”. Afirmaron que el PLD hizo uso abusivo de los recursos del Estado, violentando las normas más elementales de equidad establecidas en la Constitución y en la legislación de la República.

Recordaron que advirtieron “con suficiente antelación” al país y a los observadores internacionales, en particular al jefe de la Misión de Observación Electoral de la OEA, el expresidente de Colombia Andrés Pastrana, que la implementación del escrutinio electrónico, sin contar con la verificación manual de estos, representaba uno de los mayores peligros para la credibilidad y confianza en los resultados electorales.