Miles de opositores y seguidores del gobierno se manifestaron ayer en las principales ciudades de Venezuela, en una nueva demostración de fuerzas que acentúa la tensión social por un referendo revocatorio contra el presidente Nicolás Maduro.

Con banderas venezolanas y pancartas, opositores y chavistas se concentraron en calma en plazas, parques y calles cercanas a las 24 sedes del Consejo Nacional Electoral (CNE) en el país, cerradas y fuertemente resguardadas por la policía.

“Le decimos a la cúpula corrupta e ineficiente que desgobierna: están rodeados por un país que quiere cambio. Así que cedan, abran paso que aquí lo que viene es un revocatorio”, dijo el vocero de la Mesa de la Unidad Democrática (MUD), Jesús Torrealba, en la Plaza Brión, este de Caracas, donde los opositores sonaron cacerolas.

Pero el dirigente chavista Elías Jaua aseguró que no habrá referendo este año: “No habrá porque lo hicieron tarde, por sus contradicciones y divisiones”, dijo en una concentración en Barcelona, en el estado norcentral de Anzoátegui.