Hace un año la organización terrorista Estado Islámico controló gran parte del norte de Irak y aunque algunos pobladores huyeron de la región, muchas mujeres y niñas quedaron esclavizadas.

A pesar de esa lamentable situación muchas de ellas han sido liberadas gracias a una red de contrabandistas, a cargo de un empresario iraquí.

Abdulá es el nombre del empresario que anteriormente se dedicaba a comprar productos agrícolas en Siria, pero ahora se dedica a comprar personas capturadas por el ISIS.

Antes de que el empresario decidiera llevar acabo esta tarea, una de sus sobrinas también había sido capturada por combatientes del Estado Islámico en Sinjar, una población al noreste de Irak.

Para liberarla tuvo que pagar siete mil 500 dólares a su carcelero. Después de pagar su “primera compra” pudo recuperar a su sobrina.

Según información de la cadena británica “BBC”, durante el año pasado, Abdulá ha logrado liberar a más de tres mil mujeres yazidíes y sus hijas del cautiverio del grupo terrorista.

El empresario está consciente que sus actividades ayudan a la economía de ISIS, pero considera que no existe otra manera de poder reunir a las víctimas capturadas con sus familiares.